House tour: Acogedora modernidad en San Francisco.

¡Buenas, buenas! ¿Cómo va esa vuelta al cole? Yo entusiasmada, estrenando Septiembre con un descubrimiento fantástico. Y es que la vivienda que te traigo hoy es moderna, acogedora y cien por cien disfrutable, justo lo que la interiorista REGAN BAKER persigue en todos sus proyectos.

 

Nos vamos a California para situarnos en el empinado barrio de Dolores Heights. Una multitud de escaleras dan entrada a casitas victorianas y unifamiliares de lo más variopintas que dominan una inigualable vista sobre San Francisco. Hasta tiene vecinos tan famosos como Mark Zuckerberg, el creador de Facebook. ¿Idílico, verdad? (Siempre y cuando no miremos los precios. 😉 )

La delgada línea negra de la perfilería de la escalera marca el ascenso a la planta principal.

Las escaleras y los inmensos ventanales son los protagonistas en esta vivienda, se eligen piezas sencillas aunque con carácter que potencien esas características sin eclipsarlas.

El uso de la madera de roble y nogal o alfombras y textiles con presencia contribuyen a dar calidez a un ambiente depurado. Ocasionales aunque rotundas notas de color rompen para siempre con la idea de que lo moderno es necesariamente frío.

Midcentury cargado de estilo con el famoso Eames Lounge Chair y Ottoman y las luminarias Mouille.

Muebles y luminarias de inspiración mid century  junto con fotografías y objetos personales son los encargados de transmitir carácter y personalidad.

Este empapelado me tiene enamorada y no es para menos, está pintado a mano e imita la técnica japonesa de reparar resaltando la unión como forma de honrar la belleza de la restauración e historia del objeto. Es el modelo Kintsugi que podéis encontrar AQUÍ. (Carne de DIY)

En el comedor el mobiliario en tonos claros resalta contra la pared de acento verde oscura. Crea un interesante dialogo con el gran ventanal del salón, al que está enfrentado. En cierto modo la naturaleza penetra en la casa por partida doble.

La alfombra gris de motivos étnicos cobra protagonismo al verse desde la escalera, otorgando un punto de actualidad, contraste y profundidad.

Las piezas justas, distribuidas sin entorpecer la entrada de luz ni el paso, e introduciendo el color necesario (como en el orejero anaranjado), consiguen que el conjunto resulte interesante, limpio y muy funcional.

El dormitorio bebe del mismo concepto que la zona pública. Dan ganas de acurrucarse mientras la famosa niebla de San Francisco va anunciando el otoño, ¿verdad?

De la cocina hay poca información, pero ¡como es la que sí hay! Isla para desayunar con vistas a un patio que no desmerece ni con lluvia. ¡Qué gozada!


Espacio creado por Regan Baker vía Houzz

Consigue un veraniego toque BOHO con cinco artesanías españolas.

Verano. Ola de calor. Vacaciones. Playa. No hay quien te quite estas imágenes de la cabeza en cuanto sube el termómetro. Sueñas con unos días de relax y diversión alejados de la rigidez de las obligaciones habituales… ¡Reconócelo! Tú estás en modo Boho Chic.

¿Sin presupuesto para recorrer el mundo y arrasar en todos los mercadillos? Don’t worry be happy. Puedes añadir estas cinco piezas de aire étnico a tu deco prácticamente sin salir de casa.

Mueblespacio

1. TELA DE LENGUAS (Mallorca).

Este patrón es una reinterpretación de los “ikats” orientales y el color más tradicional es el azul índigo (aunque ahora lo fabrican en todos los imaginables). Cojines, cortinas, colchas, sofás, ¡hasta alpargatas! Inclúyela en cualquier rincón, alegría instantánea.

decoracion.red

2. JARAPAS (Alpujarras, Granada).

De tejido grueso y colores vivos, tradicionalmente se realizaban con restos de lana y trapos viejos en telares familiares. Son muy resistentes, doy fe. Además de las alfombras de la foto también se realizan cortinas, colchas, tapicería.

¿Qué te gusta otro diseño? Ahora puedes crear el tuyo propio y llevártelo a casa ya que ofrecen talleres enseñando todo el proceso. Bonito, eco, boho y artesano, no se puede pedir más.

 

Casey Dunn for @MyDomaine

3. FAROLES (Granada).

Desde estos gigantes en forma de estrella hasta los  tradicionales de herencia árabe los podrás encontrar en multitud de tiendas (y espacios públicos de todo tipo) de Granada. Coloca unas velas en su interior, ambiente boho asegurado.

 

La Boheme ~ House of The Wishing Trees

4. CESTERÍA.

No hay ambiente boho que se precie sin un mueble de mimbre o un cesto de paja. Los trofeos de caza se recrean en esparto y las bandejas de rafia decoran las paredes. Alfombras de yute, incluso persianas de bambú o esparto. Lo importante es el contacto con las fibras naturales.

En esto estamos de suerte, en casi cualquier rincón de país podemos encontrar verdaderas joyas en este arte.

Moove Magazine

5. ALFARERÍA Y CERÁMICA.

El contacto con las plantas es fundamental en un estilo tan libre y natural, y claro, para eso se necesitan muchas macetas. Ya seas de barro cocido o de explosiónes de colorido, no te van a faltar opciones. Talavera, Sevilla, Valencia cuentan con ceramistas reputados en todo el mundo. Así que mientras te haces con todo lo necesario para tus amiguitas verdes no olvides echarle un ojo al resto de piezas. Fíjate lo alegres que quedan los diferentes platos decorando la pared.

Apartment therapy


Lo mejor: en el boho no hay reglas. Escoge lo que te guste y mezcla sin miedo. Y con esta artesanía actualizada es muy fácil encontrar el puntillo etnochic, feliz y liberador, ya verás.

Y tú, ¿conocías estas artesanías? ¿Las usarías en tu decoración?


 

Home Tour: Paraíso de “Il dolce far niente”.

¿Eres de l@s que al mirar un espacio no puedes evitar imaginar quien vivirá ahí? A mí me ha pasado con esta vivienda abierta al mar Mediterráneo.

Relax, sencillez, funcionalidad saltan a la vista. Pero ojo, bajo ese aspecto despreocupado se nota la mano de un espíritu atento a cada detalle, seguro de lo que necesita para hacer de esta la casa de sus sueños.

Las estancias fluyen de una a otra dejando que la luz y las vistas sean un elemento más del interiorismo. Apenas algunos elementos, la chimenea de doble cara o la isla de la cocina, sirven de referencia para definir claramente los espacios sin separarlos. Es el lujo discreto del espacio y el buen diseño .

¿Dónde estará?  El estilo es tan ecléctico que es difícil adivinar. Los colores suaves (tierras, verdes, azules, grises) remiten al entorno circundante y a la decoración mediterránea pero diluidos de tal forma que resultan universales. El uso intensivo de la madera, las superficies de hormigón pulido (baños, cocina y suelos), los textiles en lino, algodón y lana corresponden a un estilo natural pero dispuestos acorde con una vida contemporáneo. Apenas las paredes de piedra exteriores nos hablan del lugar pero los pequeños toques industriales (luminarias, mesa de comedor, pérgolas exteriores) y algunas piezas con aire bohemio acaban por despistarnos del todo.

A mí todo lo que veo me habla de un ciudadano del mundo con un buen gusto impecable. Y no andaba muy desencaminada porque esta casa en Porto Vecchio (Córcega) pertenece al fotógrafo de moda Jaques.

Durante sus viajes de trabajo tomó ideas de los espacios que le gustaban y compró artesanía desde Marrakech hasta Bali. Luego concentró todos sus gustos en un boceto para conseguir explicar su sueño al arquitecto Gilles’owi Terrazzoniemu.
Me parece que lo entendió a la perfección.

¿No os parece curioso que no haya más fotos en la casa de un fotógrafo? Será que prefiere disfrutar contemplando la vida desde esta piscina. Eso es lo que yo haría, sin duda.
Bueno, ¿qué?¿Cuándo nos mudamos? 😉


¿Quieres ver más? Tienes más fotos e info en: Weranda
Fot: Nicolas Matheus / Costa de Maison / East News

Recorriendo la costa vasca.

Hola, eclecticmaníac@s!

Todo un mesazo con el blog abandonado, pero no os preocupéis que no estaba muerta que estaba de parranda.

Junio ha sido una locura para mí. Vivo en Sevilla pero nací en Bilbao y tengo mucha familia allí, familia que ha tenido a bien celebrar “La gran boda VASCA”, reuniendo de paso a todos los desperdigados.

Como cruzarme el país de punta a punta me parecía poca cosa me propuse continuar un poquito más (como sabréis de sobra los seguidores de mis Instagram stories). Desde Santurce a Bilbao  Donosti, voy por toda la orilla, ¡y que orilla, señoras y señores!

¿Os apetece un pequeño resumen? ¡Pues ahí va, maj@s!

PUENTE COLGANTE entre Portugalete y Getxo.

Impresionante estructura metálica que sostiene una barquilla a nivel de la orilla que sigue siendo el paso habitual de vehículos y personas entre las dos localidades.  Si no tienes vértigo te recomiendo visitar la pasarela superior y disfrutar de las extensas vistas sobre la desembocadura de la ría de Nervión y las localidades de los alrededores: Santurce, Algorta, Sestao, etc… Eso sí, aseguraos antes de que esté razonablemente despejado.

BILBAO: Moderno y tradicional.

Vista sobre el Casco Viejo.

¿Te apetecen unas maravillosas vistas sobre la ciudad? El mirador de Artxanda es tu sitio. Puedes llegar por carretera o tomando un funicular desde el centro. Como vengo de tierras de secano, esto de estar rodeada de tanto verde me parece tan exótico, encantador y refrescante.

Zona Nueva con el Guggenheim en primer plano. Torre Iberdrola y justo detrás el San Mamés.

Para moverse por Bilbao lo mejor es el metro, muy nuevo y moderno, obra de Norman Foster. Aunque, si no vais con prisas, os recomiendo un paseo siguiendo la ría, desde los alrededores del Guggenheim hasta el Casco Viejo. No os perderéis ni uno de los hitos de la ciudad.

Guggenheim

Torres de Isozaki.

Zubizuri, puente con polémica incluida. De Calatrava.

Ayuntamiento y vista de la ciudad y su ría. Al fondo teneís el funicular al mirador de Arxtanda.

Riconcito florido de la Plaza Nueva

Para terminar la visita, nada mejor que los bulliciososo alrededores de la Plaza Nueva. Encontrareis mil rincones donde txikitear y tomar pintxos, una de esas tradiciones que no podeís dejar de experimentar.

Pintxos, pintxos, pintxos. Especialmente deliciosos los productos del mar. ¡No dejéis de probarlos!

CASTILLO DE BUTRÓN.

Este es uno de esos sitios que parece sacado directamente de Juego de Tronos. Vas recorriendo mil curvas que bordean otras tantas colinas completamente verdes salpicadas de vacas y caseríos y de pronto aparece entre la niebla este torreón medieval. Inevitable ir a echarle un ojo. La carretera de entrada es un poco tortuosa y el edificio está cerrado, pero no te arrepentirás de pasear a su alrededor y disfrutar del entorno.

SAN JUAN DE GAZTELUGATXE.


Sin duda la joya de la costa vasca. Las imágenes hablan por sí mismas. Eso sí, no te lo voy a negar, si tu condición física es tan nula con la mía esta excursión se te hará durilla. Reserva una tarde entera, tres horas mínimo, para hacer este recorrido parando cada vez que lo necesites. No olvides llevar agua y un calzado apropiado porque el sendero del monte es muy irregular y lo vas a necesitar.

Si no te ves capaz, no te preocupes, en  los alrededores del acceso hay varios miradores espectaculares en los que disfrutar sin tanto esfuerzo.

Si te decides a subir la recompensa en increíble, todo lo que diga es poco. Punto extra si disfrutas la puesta de sol desde los bancos de piedra con el mundo a tus pies, literalmente. Es tradición tocar la campana de la ermita tres veces, casi como un grito de victoria que se expande por todo el paraje. ¡Hazlo, verás que gustazo!

Como curiosidad debes saber que hay un refugio en el que puedes hacer noche. Un simple techo entre paredes de piedra, con mesas, bancos y chimenea… y una letrina abierta directamente ¡al abismo!

A partir de San Juan fuimos bordeando la costa todo el tiempo. La carretera está llena de curvas pero a cada poco encuentras un mirador sobre el acantilado o el puerto de algún pueblo. No vayas con prisas, PARA cada vez que te lo pida el cuerpo y encuentres un sitio donde dejar el coche, cosa difícil en ocasiones. Así fuimos dejando atrás Bermeo, Mundaca y recalamos en…

GUERNICA.

Mundialmente famoso gracias a Picasso y al bombardeo que devastó completamente la población durante la Guerra Civil.

Por suerte el roble símbolo de las leyes y libertades del pueblo vasco, el “Árbol de Guernica” se salvó, así como la Casa de Juntas que bien merecen una visita. Es gratuita y la biblioteca con los fueros vascos es un imprescindible.Seguro que no salís de allí sin el correspondiente selfie con su colorido techo.

Mural del Picasso, Museo Eskal Herria, dedicado a las costumbres vascas y Árbol de Guernica se encuentran a lo largo de la misma calle. Con poco más de una hora lo tienes todo visto.

LEKEITIO.

Me quedé completamente enamorado de este pueblo. Lo tiene todo: monte, playas super apetecibles, islotes mágicos, paseos marítimos y encanto marinero. Para disfrutarlo despacito. Ha pasado directamente a los primeros puestos de mi lista:
Sitios a los que NECESITO volver.

Ondarroa, Mutriku, Deba y…

ZUMAIA Y EL FLYSCH

Mejor si planificas tu visita atendiendo al horario de mareas, cuanto más baja más impresionante. Desde esa pequeña iglesia sobre el acantilado hay una senderito que te lleva hasta la capa de EXTINCION DE LOS DINOSAURIOS. ¡Como lo oyes!

Esos puntitos ahí abajo son personas, concretamente unos novios haciendose fotos de boda. Da una idea de la escala de estos acantilados, ¿verdad?

Forma parte del Geoparque de la costa vasca, ideal para hacer rutas de senderismo. También existe un barco que hace la ruta por mar entre Deba y Zumaia, aunque hacía temporal cuando yo estuve y no lo cogimos.

DONOSTI, la bella.

Bella sí, pero escondida. Llovió el día que pasamos allí y la niebla lo cubría todo. Aunque subí al monte Igueldo en su famoso funicular no pudimos disfrutar de la que dicen mejor panorámica sobre la ciudad. ¡Tendrá que ser en la siguiente visita!

Mi chico y yo (Des)Peinados por los Vientos.

 

El mal tiempo no desanima a los surfistas de la playa de Zurriola.

Si, si, es Donosti. Su minúsculo puerto y barrio de pescadores.

Foto típica donde las haya. Icónica barandilla del paseo de La Concha.

La vida social no se para por un poquito de agua, si paseas por el centro lo descubrirás rápidamente. Toda España sufriendo la ola de calor y yo necesité jersey de la ventolera helada del Cantábrico. Pero no me odiéis, a cambio me resfrié de la mojada y estuve afónica una semana.
Como colofón…

PASAI DONIBANE (Pasajes de San Juan)

Una pintoresca Venecia a la vasca. Una estrecha calleja que se va asomando a la bahía sobre la que la mayoría de sus edificios se vuelcan. Lo mejor es dejar el coche en el aparcamiento gratuito justo antes de la entrada en el centro histórico y dar un paseo hasta mar abierto, no tiene perdida.

Encontrarás peregrinos haciendo el camino de Santiago y un pequeño barquito que te cruzará de orilla a orilla. Lugar ideal para darse un homenaje gastronómico en toda regla.

¿Eres fan de esta costa de belleza salvaje y de los diminutos pueblos pesqueros que conservan intacta toda su esencia? Pues es así todo el rato.
Una experiencia que ensancha el corazón.

Espero que la explicación al abandono al que os he sometido sea bastante “extensa”. 😉

Después hubo sufrimiento intenso de la ola de calor en Madrid por ir a ver el musical del Rey León, resfriado, más ola de calor en Sevilla, afonía, finde de playa en Cádiz, cumplí 40 añitos que se dice pronto, el blog alcanzó los tres meses en funcionamiento,  amor gatuno de reencuentro, aprendizaje de Lightroom para poder enseñaros alguna que otra fotillo decente y vuelta a la carga con el blog.

Nos vemos el miércoles con un tema deco veraniego ¡Feliz lunes!

 

Cómo instalar tiras led y no morir en el intento. Parte I _ Antecedentes.

Molduras de escayola, ¿amigo o enemigo?

Hace algunos años hubiera arrasado con todas ellas sin mirar atrás. Y no, no me refiero a esas maravillas que coronan paredes altísimas con efecto decadente chic, ya sabes, lo mío va más a esas molduritas más o menos ramplonas que rematan la inmensa mayoría de nuestras paredes. Estas mismas.

Mi mini salón en penumbras os saluda.

Cuando se me pasó la euforia de la compra de mi primer pisín me empecé a dar cuenta de la cantidad de “misterios” que lo rodeaban. Por ejemplo:
-¿Para que serviría ese interruptor que no encendía nada (dentro de mi casa al menos ;))?
-¿Ese cable visto que recorría la casa de punta a punta acabaría provocando un pavoroso incendio?
-¿De dónde venía la gente que pinto de morado para no conocer la existencia de la cinta de carrocero y así no “decorar” también enchufes y ventanas?

De primero de manitas: La cinta de carrocero es tu amiga.

-O, ¿por qué habían dejado la moldura que rodeaba el salón separada sus tres buenos dedazos de la pared?

Como te cuento AQUÍ y AQUÍ mi piso es bastante antiguo y ha pasado por muchas manos, no hay falso techo, y el que hay es bajito y las instalaciones no andaban muy actualizadas que digamos vamos, ¡ni siquiera están canalizadas!

Solución: Cables fuera de la pared convenientemente ocultos tras las molduritas. Ahí lo he ido metiendo todo, desde el del nuevo aire acondicionado hasta el de la fibra. Bueno, bonito y barato, oiga.

El caso es que en Octubre del año pasado me metí en faena actualizando un poquito el salón. Quité mi odiado gotelé, repinté, multipliqué enchufes, cambié de sitio el interfono y el timbre (Por si te lo estas preguntando, efectivamente, yo solita)… etc, etc.

Cada vez que hacía una cosa se me ocurría otra y así llegué a la conclusión de que una buena manera de “elevar” un poquito el techo sería eliminar lámparas colgantes, limpiando así todo el espacio de elementos de distracción y usar esa misma escayola para colocar tiras led que diluyeran el límite pared-techo.

 

¡Qué fácil y bonito suena, ¿verdad?!

Pues siento decir que del dicho al hecho fue un bueeeeeeeennn trecho, pero te voy a contar todos los pasos para que a ti te sea mucho más fácil.

Lo primero siempre: PINTEREST.
Si tú también buscas inspiración puedes mirar directamente MI TABLERO sobre el tema o este ÁLBUM en Houzz.

 

La maravilla de las tiras led es la libertad y la flexibilidad que permiten. Puedes conseguir un proyecto lumínico totalmente adaptado a tus necesidades y gustos.

Encima apenas generas calor, ahorras y ayudas al medio ambiente. Todo en uno.

Segundo paso: Los aspectos técnicos.
Pero eso berenjenal lo vamos a dejar para el siguiente post que hoy ya es muy tarde y no es moco de pavo.

Y con este post tan iluminado celebramos los dos meses del blog.
¡Gracias por dedicar unos minutos a estas líneas, eclecticmaníacos!


Y a ti, ¿te gustan las molduras?
¿Crees que las tiras led son una buena idea para decorar tu casa?


 

House Tour: De establo a loft industrial en París.

Parece increíble pero este maravilloso loft industrial fue construido en 1760 para alojar ¡caballos!

Situado en Villejuif, a escasos minutos del centro de París, nos aguardan estos 170 m2 divididos en dos plantas.

La planta principal es diáfana, con alturas de techo de 7 metros. La estructura, mezcla de pilares metálicos y vigas de madera, y la anchura y altura de los vanos de puertas y cristaleras son los vestigios más palpables de la historia de este espacio.

Suelo de la misma madera que la encimera en el que destaca un vidrio de seguridad que deja ver la bodega (esto es Francia, señoras y señores).

Taburetes y lámparas metálicos combinado con el metal negro de carpintería y estructura y muros de ladrillo blanqueado dan el toque industrial que este espacio pide a gritos.

¿Eres de cuadros maxi o de galería?

¿No te enamora esta cocina? A mi completamente. Sus baldosas hidráulicas, sus armarios a modo de archivadores, los tiradores de concha, el frente de acero inoxidable, la encimera de madera y sobre todo la luz de la que disfruta gracias al espacio a doble altura.

Una estantería de obra blanca sirve de fondo y enmarca el área de comedor.

El área de tv y sillones se sitúa al fondo del espacio de espaldas a la puerta y al comedor, proporcionándole cierta intimidad. Cuenta con su propia ventana.

La segunda planta cuenta con un distribuidor barra estancia. Magnifico sitio para acurrucarse con un buen libro, ¿verdad?

Diversos lucernarios completan la iluminación de dormitorios y baño.

Detalle de la bodega panelada en madera oscura. Cuenta con su propia zona de degustación.

¿Quién imaginaba que tras esta entrada con aires rústicos se encontraría tan maravilloso loft?

Más imágenes y posibilidad de compra 😉 en Espaces Atypiques.

Me voy de comunión.
Buen fin de semana!

 

¿No te gusta tu jarrón? No lo tires. ¡Transfórmalo!

Todos tenemos alguna pieza que nunca nos gustó o que con los cambio decorativos en casa dejó de encajar y acabó olvidada en el fondo de un armario. Aunque Marie Kondo te diga que te deshagas de todo lo que no te sirve, ¿seguro que no podemos darle una segunda vida?

Tuve este conjuntito de jarrón y vaciabolsillos esperando su oportunidad unos diez años, ‘reaparecieron’ en la limpieza de primavera, justo cuando buscaba cositas que complementaran con la nueva imagen de mi salón y se me encendió la bombilla, ¡por fin!

Dejando aparte su belleza (que para mí es ninguna), los colores no encajaban en mi nueva decoración. Sin embargo la forma si me atraía y eso los salvó.

Armada de pintura en spray y acrílica, tintes varios, cinta de carrocero, un lápiz con gomita, etc, etc…  tras varias pruebas que quedaron fatal….
¡Este fue el resultado! Tenía claro que los colores debían ser verdes, amarillos o azules y busqué inspiración en la cerámica tradicional sevillana que usa la misma gama y pincelada ancha (más asequible para mis escasas habilidades). Podéis ver ejemplos AQUÍ y en mi INSTAGRAM.


¿Las reconoces? ¿Qué te parece el nuevo aire de este par?

DIY: Lámpara y cubre ventilador de papel. Origami muy sencillo.

El calorcito ha venido a celebrar los 25 años de la inauguración de la Expo´92 de Sevilla, y claro, el ventilador de techo ha acaparado toda mi atención. Todos los inviernos le desmonto las aspas y aparece un horroroso monstruo colgante en medio de mi dormitorio. Antes de que esa visión nos provoque pesadillas a todos, ¿qué tal si le hacemos un económico tuneo?

Solo necesitas varias láminas del papel que más te guste y un ratito frente a una buena mesa para plegarlas (y si dispones de una perforadora, ¡genial! Si no con una aguja cualquiera y un trozo de hilo es suficiente). ¿Todo listo? Manos a la obra.

Yo usé cuatro formatos de tamaño aprox. A2 de papel para acuarela que al ser grueso resulta muy resistente.
Inconveniente: Es más difícil de plegar.
Consejo: Usa un papel que tenga algo de cuerpo, cualquiera que al doblarlo por la mitad se mantenga de pie sin desmoronarse.

El método es muy sencillo y sin necesidad de tomar medidas o usar plantillas.

  1. Dobla tu lámina por la mitad.
  2. Vuelve a plegar esas mitades sobre sí mismas.
  3. Y una vez más (cuantos más dobleces más estrechos serán los rombos de tu lámpara y viceversa). Si todo está bien todos tus pliegues serán del mismo ancho.
  4. Ahora hacemos lo mismo en la otra dirección.
  5. Para el plegado diagonal tenemos que localizar los puntos donde las líneas anteriores se encuentran y unirlas tal como se ve en el dibujo.
  6. Repetimos en la otra dirección y ¡ya lo tenemos!

Procedemos a realizar el plegado final. Esta fase es la más complicada, fíjate muy bien en todas estas fotos.

Para ayudar a mantener todas tus láminas unidas haz perforaciones o pasa una aguja con hilo tal como se ve en la imagen superior.
El resultado final debe ser parecido a este.

Y aqui tenemos a mi monstruito bien oculto. ¡Aleluya!


Si quieres rombos más alargados, las dobleces horizontales (las verdes) deben llevarse hacia el extremo del papel. El resto del proceso sigue igual.

vía


Ya que estamos metidos en faena vamos a hacer una pantalla de origami para una lámpara pequeña.

¿Recuerdas cómo hacer un cuadrado con un folio? Exacto, lo doblabas 45º.

Pues ese es todo el secreto de este tipo de plegado, solo debes tener cuidado de que tus dobleces vayan formando cuadrados como en la imagen (yo me equivoqué y tuve que rectificar después). El resto de pasos son iguales que en el ejemplo anterior.

Este modelo no necesita más trabajo. Simplemente haces un canuto y unes los extremos con pegamento. Más sencillo imposible y para colmo, queda precioso.

Así he conseguido reutilizar la base de esa lamparita que tenía rota y arrinconada.

(No me convencía del todo el resultado final y le añadí una base redonda de madera. Ahora sí, ¡perfecto!)

¡Listo! En una tarde dos lámparas nuevas por menos de 10 euros.
Y tú, ¿te animas con  este sencillo DIY?

House tour: Apartamento Nionohama, diseño para gatos y humanos.

Este apartamento parece pensado para mí y mis dos peluditas escaladoras… si no fuera porque está ¡en la otra punta del mundo!

El nacimiento de su primer hijo llevó a esta pareja japonesa a remodelar su vivienda pensando en sus nuevas necesidades y las de sus dos gatos.

Contaban con unas vistas impresionantes sobre el lago Biwa, en la prefectura de Shiga, al noreste de Kioto, dos enormes terrazas, 85 m2  y la necesidad de integrar muchas plantas y un cuidado mobiliario.

Sumiou Mizumoto y Yoshitaka Kuga de Alts Design Office diseñaron un sistema de estratos, otorgando el superior, difícilmente utilizable, a recorridos para mininos y el inferior al uso familiar, incluyendo espacios intermedios en los que la altura de la mirada sea la misma para todos, ayudando así a una mejor comunicación.

Para maximizar el espacio útil y la luz los espacios de almacenamiento y electrodomésticos se sitúan pegados a las paredes ayudando así a que los gatos puedan pasear entre y/o sobre ellos. Un sistema de tirantes metálicos suspendidos del techo acoge hasta cuatro niveles repartidos entre baldas de circulación, armarios de almacenaje y escondites pensados para las mascotas. Las plantas van encontrado su sitio, unas veces sobre las estanterías, otras colgadas y las de mayor porte en maceteros sobre el suelo.

La isla de la cocina ayuda a sectorizar el gran salón evitando que el espacio pierda fluidez y permitiendo que todos los espacios disfruten de luz natural y vistas sobre el lago.El diseño de la iluminación sigue los mismos parámetros, fundiéndose en el techo.

Un interior contemporáneo con  gran protagonismo de la madera en mobiliario y suelos y paredes blancas sin adornos crean un hogar confortable para la familia entera.

Los diseñadores creen en una nueva universalidad amable con las personas y el entorno y ciertos toques en los textiles étnicos, colgadores de macramé, detalles mid century en mobiliario e incluso la separación de la entrada mediante cuarterones de vidrio con perfiles metálicos negros lo delatan.

Detalle de la entrada con suelo diferenciado y almacenamiento a medida. En el hogar japonés los zapatos se dejan en este espacio y se sustituyen por zapatillas.

 

Pasillo distribuidor inundado de luz natural. Al fondo uno de los dormitorios.

La habitación de mayor tamaño es el estudio/taller de costura y la habitación del pequeño de la familia. Su situación enfrentada al salón permite la correcta ventilación cruzada, muy importante durante la época de lluvias con gran humedad ambiental. Como en el resto de la casa el control de la luz se realiza mediante venecianas.

El baño cuenta con dos espacios diferenciados. Uno es para el baño, fundamental en la cultura de Japón y que cuenta con iluminación natural. El espacio de lavabo queda al interior. Para resolver el paso de luz natural se emplea puerta de vidrio y tabiques acristalados en su zona superior. Las plantas y la madera colonizan también esta zona.

Detalle planta. En línea discontinua el recorrido aéreo para mascotas.

Fuente: Archello
Fot: Fuji-Shokai / Masahiko Nishida


Y vosotros, ¿habéis gatificado algún elemento de vuestro diseño?
Yo sí, ¿os apetece verlo?

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House tour: Villa Mandarina, esencia mediterránea.

 Ana Béjar descubre villas destrozadas, las compra y rehabilita hasta convertirlas en pequeños paraísos. Sus espacios beben de la tradición mediterránea con toques étnicos, doman la intensa luz malagueña y potencian las vistas al mar y el disfrute del exterior.

Villa Mandarina se sitúa en Casares Costa, entre Estepona y Sotogrande. La interiorista trata de respetar al máximo la construcción tradicional de las viviendas que transforma, en este caso una edificación cubica con tejados planos y pequeños huecos pero una privilegiada situación elevada sobre la costa.

La actuación mejoró la relación exterior-interior con la apertura de grandes ventanales, permitiendo el acceso a su propia terraza o patio a cada una de las habitaciones. Se resituó la cocina en un gran espacio de día a tres niveles ganando así un dormitorio de invitados.

Para que la luz inunde este espacio largo y un tanto estrecho se opta por el color blanco en paredes, mobiliario y carpintería, consiguiendo así diluir los límites. Los suelos de mármol en crudo también son claros pero sin brillo, imagino que tratando de huir de molestos deslumbramientos.

La nota de color queda a cargo de complementos, obras de arte y un exuberante exterior. Textiles de corte bohemio y reminiscencias árabes quedan a cargo de proporcionar la calidez necesaria al ambiente.

En un altillo abierto se sitúa una sala multiusos que funciona de pequeño estudio, sala de televisión o dormitorio adicional según necesidades. Las camas de día que la decoran adoptan varias posiciones para adaptarse a cada una de las situaciones.

Los dormitorios siguen las mismas pautas que la zona de día incluyendo cada uno un elemento diferenciador que les confiere un carácter único. Un espectacular cabecero de bambú pintado en blanco atrapa todas las miradas en este dormitorio.

En el dormitorio de invitados el acento corre a cargo de la decoración de ventana procedente de la India.

El principal se concibe en suite con vestidor y baño. Destaca el armario procedente de Bali, las mesillas a medida con las luminarias suspendidas del techo.

La entrada es un espacio ecléctico, la puerta principal recrea los vanos en arcos típicos de la arquitectura árabe y que se replican por toda la vivienda. Una minimalista repisa de madera blanqueada acoge algunas piezas de arte de diversas procedencias.

En los baños se utilizan suelos de cantos rodados y grifería que recuerda a los caños de los patios tradicionales.

El blanco impoluto, la perfilería reducida a la mínima expresión y las encimeras voladas consiguen maximizar la luz y el espacio disponible.

 

 

La estrella de esta villa es su espacio exterior, suelos en cemento blanco, una pequeña piscina en esquina que rememora una alberca, palmeritas y un frutal (¿será un mandarino?) cercado con muros blancos configuran un patio concebido para el disfrute.

En la parte opuesta de la vivienda los muros se recortan permitiendo el disfrute de las vistas con mobiliario en madera y forja y maceteros de terracota.

Aunque el resultado sufre de falta de color y vegetación para mi gusto (por la zona en la que se encuentra quizás sea una vivienda de veraneo con necesidades de bajo mantenimiento), me encanta el efecto atemporal y los detalles étnicos y tradicionales.

Pese a que el clima es muy benigno me sorprende la falta de climatización y/o elementos de protección de los grandes huecos como cortinas, persianas, porches, voladizos o vegetación que ayuden a controlar el soleamiento y proporcionen la necesaria sombra.


¿Quieres ver más? Todas las imágenes del proyecto en Houzz

Fotografía: Masfotogénica Fotografía

Si te gusta este estilo descubre otros proyectos de Ana Béjar aquí.