DIY: Antes y después de un panel de TV.

La decisión de colocar un panel tras la televisión del dormitorio fue casi automática. La antena y el propio cable de la tele quedaban vistos y ya sabéis que vivo en lucha constante contra esta lacra de mi hogar. Además, ese inmenso rectángulo negro encuentra un fondo en el que integrarse (y de paso dejaba de ver una gran parte del gotelé que me tortura). Todo eran ventajas.

Elegí un tablero de aglomerado que tenía el ancho exacto de mi cómoda y casualmente al colocarlo quedaba a la misma altura que la puerta, ¡y sin cortar! Sólo tuve que hacerle un recorte en la zona del soporte de la tv a la pared con una caladora y panel preparado para la acción. Luego lo empapelé con ese bonito diseño de círculos.

La pega: a mis gatos también les encantó y mi pequeña Auri decidió que era un lugar ideal para afilarse las uñas. Esperando que acabara de crecer (y destrozar) decidimos tapar la mayor parte del desastre como veis en la primera foto.

Por desgracia, Auri (en este POST tenéis una foto de la rubita) se perdió este verano y a mí me rompía el corazón ver todas sus marquitas. Como tengo otro par de mininos, uno recién adoptado, joven y travieso (si te interesa, suelo comentar sus aventuras en INSTAGRAM),  está vez me decidí a renovar usando pintura.

Retirar el papel estropeado fue increíblemente sencillo. Una esponja húmeda empapándolo bien todo y se despegó casi entero. Los trocitos rebeldes recibieron más agua y salieron con la ayuda de una espátula. Solo tuve que dejar secar bien y empezar a pintar con una manita de imprimación previa.

Me fascina el patrón de este papel de Ferm Living. El original es azul oscuro, pero a mí me encajan mejor los grises en este trabajo y así lo recreé.

Probé varias técnicas para dibujar las líneas doradas. El mejor resultado lo conseguí con unos simples rotuladores dorados y desempolvando la escuadra y el cartabón de la carrera. Esta parte es un poco laboriosa pero nada complicada.

Ya solo quedaba lo más divertido, decorar la cómoda para que dejara de ser dormitorio felino.

La clave aquí fue continuar el patrón geométrico pero introduciendo diversidad, color y volumen en varias capas que se superponen. El espejo aporta profundidad (aunque no estoy segura de si el feng shui aprobaría su ubicación).

Me encanta que mi decoración tenga historias que contar, mucho más en espacios tan íntimos y personales como los dormitorios.

Nuria -me dirás- ¿qué secretos hay escondidos en esas piezas? Ahora mismito te lo cuento.

La foto es de la primera vez que estuvimos Mr. Eclectic y yo en la ciudad que ahora vivimos (AQUÍ te cuento un poco más). Las piedras negras del pequeño terrario son de un maravilloso viaje de aniversario a la tierra de volcanes de Lanzarote. La caja hexagonal es la estrella del conjunto ya que fue el joyero de mi abuela. Está muy machacado, es grande y nunca me acabó de encajar, hasta que lo coloque abierto aquí. Una de mis piezas errantes que encontró “su sitio”.


P.D: Disculpad la calidad de algunas imágenes, son montajes de varias fotos para captar todo el conjunto con mayor detalle pero claramente no todas estaban igualitariamente enfocadas. Prometo mejorar mi técnica.


Y tú, ¿eliges también piezas con historia en tu deco?
¿Usarías un panel como este detrás de la tv?

DIY: Decora tu despacho casero con corcho.

Mi rinconcito de trabajo se ha movido por todo el piso y finalmente ha quedado ubicado en el dormitorio, estratégicamente situado cerca de la ventana y del aire acondicionado (indispensable en la vida sevillana).

Al formar parte del dormitorio la decoración de este espacio debía ser funcional y practica pero manteniendo un espíritu dual que le permitiera integrarse cuando el espacio es usado para el descanso.

La solución ha sido colocar dos cuadros barra moodboards. Con dos marcos de Ikea pintados con spray, retirando el cristal y pegando unos cuadrados de corcho decorados a su vez con líneas en varias direcciones.

Así funcionan bien si no tienen nada pinchado, como cuadros normales, y son útiles cuando necesito un poco de inspiración visual.

Debo reconocer que mi rinconcito de trabajo es un caso de aprovechamiento. En principio era una mesa de centro para el salón con una bandeja para colocar revistas. Pronto descubrimos el error que supuso su compra porque impedía el paso libre por mi estrechísimo salón.

Añadiendo altura con unas patas adecuadas y subiendo la bandeja de la revistas se convirtió en mi despachito casero.

El tema de los cables vistos me trae de cabeza y por el bien de mi paz mental trato de mantenerlos siempre ocultos. Como el escritorio cambia de sitio a menudo no merecía la pena meterme a hacer obras para mover o multiplicar enchufes. De nuevo el corcho ha sido mi salvación.

Ocultarlos dentro de una caja de cartón o plástico cualquiera no me parecía seguro, pero este material es prácticamente ignifugo y además es muy fácil de trabajar y cortar. Después de varias pruebas con adhesivos recomiendo usar una pistola de cola caliente para las uniones, es rápido y queda muy bien fijado.


Y así queda el conjunto, ¿qué te ha parecido la solución?

Tres DIYs sacados de tu cocina.

Si, si, como lo estás leyendo. Se pueden hacer DIYs molones con cosas que ya tienes por casa, concretamente durmiendo el sueño de los justos (y olvidados) en los cajones de tu cocina.

¿No te lo crees? Sigue leyendo y te cuento como.

1. De tabla de cortar a espejo para colgar.

Esta manualidad se suele hacer con cinturones pero en mi caso he reciclado el asa de un bolso roto para hacer las veces de colgador.

El espejo me costó solamente tres euros y es de los que vienen con marco de plástico (que retiré). La tabla de cortar es de bambú y la elegí por el patrón a rayas que tiene.

Tú puedes escoger cualquier otro material que te guste o reciclar otro elemento que tengas en casa (por ejemplo: la bandeja de una quesera, una rodaja de tronco, un salvamanteles, etc…).


2. De pajitas a esculturas geométricas decorativas.

Con ocho trozos largos, cuatro pequeños formando un cuadrado y un poco de cinta adhesiva te montas la forma de la foto.

Pero no te limites, aquí las posibilidades son infinitas.

Luego lo rocías con el spray que más te guste y listo para decorar cualquier rincón.

Un plus: Se pueden colgar fácilmente ya que no pesan nada.

3. De brochetas y palillos a erizos de tres metales.

Siempre me llamaron la atención las esculturas metálicas de Curtis Jere, esos erizos atómicos midcentury que veía sobre las mesas de las revistas de decoración. Mientras suspiro y ahorro para permitirme un original me conformo con estas recreaciones en varios tamaños.

Se necesitan: Bolas de corcho blanco y muchos, pero muchos palitos para clavar.

¡Cuidado! Las pinturas en spray pueden estropear el corcho, debes pulverizar a una distancia prudencial, sin insistir, o utilizar arcilla de secado al aire para hacer los centros de tus estilosos erizos.

Han quedado tan bonitos que cada vez que me descuido Mr. Eclectic coloca el erizo cobre en su escritorio. ;P


¿Qué te parecen los diys? Si te animas a realizar alguno me encantaría que compartieras el resultado con el blog.


 

House tour: Acogedora modernidad en San Francisco.

¡Buenas, buenas! ¿Cómo va esa vuelta al cole? Yo entusiasmada, estrenando Septiembre con un descubrimiento fantástico. Y es que la vivienda que te traigo hoy es moderna, acogedora y cien por cien disfrutable, justo lo que la interiorista REGAN BAKER persigue en todos sus proyectos.

 

Nos vamos a California para situarnos en el empinado barrio de Dolores Heights. Una multitud de escaleras dan entrada a casitas victorianas y unifamiliares de lo más variopintas que dominan una inigualable vista sobre San Francisco. Hasta tiene vecinos tan famosos como Mark Zuckerberg, el creador de Facebook. ¿Idílico, verdad? (Siempre y cuando no miremos los precios. 😉 )

La delgada línea negra de la perfilería de la escalera marca el ascenso a la planta principal.

Las escaleras y los inmensos ventanales son los protagonistas en esta vivienda, se eligen piezas sencillas aunque con carácter que potencien esas características sin eclipsarlas.

El uso de la madera de roble y nogal o alfombras y textiles con presencia contribuyen a dar calidez a un ambiente depurado. Ocasionales aunque rotundas notas de color rompen para siempre con la idea de que lo moderno es necesariamente frío.

Midcentury cargado de estilo con el famoso Eames Lounge Chair y Ottoman y las luminarias Mouille.

Muebles y luminarias de inspiración mid century  junto con fotografías y objetos personales son los encargados de transmitir carácter y personalidad.

Este empapelado me tiene enamorada y no es para menos, está pintado a mano e imita la técnica japonesa de reparar resaltando la unión como forma de honrar la belleza de la restauración e historia del objeto. Es el modelo Kintsugi que podéis encontrar AQUÍ. (Carne de DIY)

En el comedor el mobiliario en tonos claros resalta contra la pared de acento verde oscura. Crea un interesante dialogo con el gran ventanal del salón, al que está enfrentado. En cierto modo la naturaleza penetra en la casa por partida doble.

La alfombra gris de motivos étnicos cobra protagonismo al verse desde la escalera, otorgando un punto de actualidad, contraste y profundidad.

Las piezas justas, distribuidas sin entorpecer la entrada de luz ni el paso, e introduciendo el color necesario (como en el orejero anaranjado), consiguen que el conjunto resulte interesante, limpio y muy funcional.

El dormitorio bebe del mismo concepto que la zona pública. Dan ganas de acurrucarse mientras la famosa niebla de San Francisco va anunciando el otoño, ¿verdad?

De la cocina hay poca información, pero ¡como es la que sí hay! Isla para desayunar con vistas a un patio que no desmerece ni con lluvia. ¡Qué gozada!


Espacio creado por Regan Baker vía Houzz

Consigue un veraniego toque BOHO con cinco artesanías españolas.

Verano. Ola de calor. Vacaciones. Playa. No hay quien te quite estas imágenes de la cabeza en cuanto sube el termómetro. Sueñas con unos días de relax y diversión alejados de la rigidez de las obligaciones habituales… ¡Reconócelo! Tú estás en modo Boho Chic.

¿Sin presupuesto para recorrer el mundo y arrasar en todos los mercadillos? Don’t worry be happy. Puedes añadir estas cinco piezas de aire étnico a tu deco prácticamente sin salir de casa.

Mueblespacio

1. TELA DE LENGUAS (Mallorca).

Este patrón es una reinterpretación de los “ikats” orientales y el color más tradicional es el azul índigo (aunque ahora lo fabrican en todos los imaginables). Cojines, cortinas, colchas, sofás, ¡hasta alpargatas! Inclúyela en cualquier rincón, alegría instantánea.

decoracion.red

2. JARAPAS (Alpujarras, Granada).

De tejido grueso y colores vivos, tradicionalmente se realizaban con restos de lana y trapos viejos en telares familiares. Son muy resistentes, doy fe. Además de las alfombras de la foto también se realizan cortinas, colchas, tapicería.

¿Qué te gusta otro diseño? Ahora puedes crear el tuyo propio y llevártelo a casa ya que ofrecen talleres enseñando todo el proceso. Bonito, eco, boho y artesano, no se puede pedir más.

 

Casey Dunn for @MyDomaine

3. FAROLES (Granada).

Desde estos gigantes en forma de estrella hasta los  tradicionales de herencia árabe los podrás encontrar en multitud de tiendas (y espacios públicos de todo tipo) de Granada. Coloca unas velas en su interior, ambiente boho asegurado.

 

La Boheme ~ House of The Wishing Trees

4. CESTERÍA.

No hay ambiente boho que se precie sin un mueble de mimbre o un cesto de paja. Los trofeos de caza se recrean en esparto y las bandejas de rafia decoran las paredes. Alfombras de yute, incluso persianas de bambú o esparto. Lo importante es el contacto con las fibras naturales.

En esto estamos de suerte, en casi cualquier rincón de país podemos encontrar verdaderas joyas en este arte.

Moove Magazine

5. ALFARERÍA Y CERÁMICA.

El contacto con las plantas es fundamental en un estilo tan libre y natural, y claro, para eso se necesitan muchas macetas. Ya seas de barro cocido o de explosiónes de colorido, no te van a faltar opciones. Talavera, Sevilla, Valencia cuentan con ceramistas reputados en todo el mundo. Así que mientras te haces con todo lo necesario para tus amiguitas verdes no olvides echarle un ojo al resto de piezas. Fíjate lo alegres que quedan los diferentes platos decorando la pared.

Apartment therapy


Lo mejor: en el boho no hay reglas. Escoge lo que te guste y mezcla sin miedo. Y con esta artesanía actualizada es muy fácil encontrar el puntillo etnochic, feliz y liberador, ya verás.

Y tú, ¿conocías estas artesanías? ¿Las usarías en tu decoración?


 

Home Tour: Paraíso de “Il dolce far niente”.

¿Eres de l@s que al mirar un espacio no puedes evitar imaginar quien vivirá ahí? A mí me ha pasado con esta vivienda abierta al mar Mediterráneo.

Relax, sencillez, funcionalidad saltan a la vista. Pero ojo, bajo ese aspecto despreocupado se nota la mano de un espíritu atento a cada detalle, seguro de lo que necesita para hacer de esta la casa de sus sueños.

Las estancias fluyen de una a otra dejando que la luz y las vistas sean un elemento más del interiorismo. Apenas algunos elementos, la chimenea de doble cara o la isla de la cocina, sirven de referencia para definir claramente los espacios sin separarlos. Es el lujo discreto del espacio y el buen diseño .

¿Dónde estará?  El estilo es tan ecléctico que es difícil adivinar. Los colores suaves (tierras, verdes, azules, grises) remiten al entorno circundante y a la decoración mediterránea pero diluidos de tal forma que resultan universales. El uso intensivo de la madera, las superficies de hormigón pulido (baños, cocina y suelos), los textiles en lino, algodón y lana corresponden a un estilo natural pero dispuestos acorde con una vida contemporáneo. Apenas las paredes de piedra exteriores nos hablan del lugar pero los pequeños toques industriales (luminarias, mesa de comedor, pérgolas exteriores) y algunas piezas con aire bohemio acaban por despistarnos del todo.

A mí todo lo que veo me habla de un ciudadano del mundo con un buen gusto impecable. Y no andaba muy desencaminada porque esta casa en Porto Vecchio (Córcega) pertenece al fotógrafo de moda Jaques.

Durante sus viajes de trabajo tomó ideas de los espacios que le gustaban y compró artesanía desde Marrakech hasta Bali. Luego concentró todos sus gustos en un boceto para conseguir explicar su sueño al arquitecto Gilles’owi Terrazzoniemu.
Me parece que lo entendió a la perfección.

¿No os parece curioso que no haya más fotos en la casa de un fotógrafo? Será que prefiere disfrutar contemplando la vida desde esta piscina. Eso es lo que yo haría, sin duda.
Bueno, ¿qué?¿Cuándo nos mudamos? 😉


¿Quieres ver más? Tienes más fotos e info en: Weranda
Fot: Nicolas Matheus / Costa de Maison / East News

Recorriendo la costa vasca.

Hola, eclecticmaníac@s!

Todo un mesazo con el blog abandonado, pero no os preocupéis que no estaba muerta que estaba de parranda.

Junio ha sido una locura para mí. Vivo en Sevilla pero nací en Bilbao y tengo mucha familia allí, familia que ha tenido a bien celebrar “La gran boda VASCA”, reuniendo de paso a todos los desperdigados.

Como cruzarme el país de punta a punta me parecía poca cosa me propuse continuar un poquito más (como sabréis de sobra los seguidores de mis Instagram stories). Desde Santurce a Bilbao  Donosti, voy por toda la orilla, ¡y que orilla, señoras y señores!

¿Os apetece un pequeño resumen? ¡Pues ahí va, maj@s!

PUENTE COLGANTE entre Portugalete y Getxo.

Impresionante estructura metálica que sostiene una barquilla a nivel de la orilla que sigue siendo el paso habitual de vehículos y personas entre las dos localidades.  Si no tienes vértigo te recomiendo visitar la pasarela superior y disfrutar de las extensas vistas sobre la desembocadura de la ría de Nervión y las localidades de los alrededores: Santurce, Algorta, Sestao, etc… Eso sí, aseguraos antes de que esté razonablemente despejado.

BILBAO: Moderno y tradicional.

Vista sobre el Casco Viejo.

¿Te apetecen unas maravillosas vistas sobre la ciudad? El mirador de Artxanda es tu sitio. Puedes llegar por carretera o tomando un funicular desde el centro. Como vengo de tierras de secano, esto de estar rodeada de tanto verde me parece tan exótico, encantador y refrescante.

Zona Nueva con el Guggenheim en primer plano. Torre Iberdrola y justo detrás el San Mamés.

Para moverse por Bilbao lo mejor es el metro, muy nuevo y moderno, obra de Norman Foster. Aunque, si no vais con prisas, os recomiendo un paseo siguiendo la ría, desde los alrededores del Guggenheim hasta el Casco Viejo. No os perderéis ni uno de los hitos de la ciudad.

Guggenheim

Torres de Isozaki.

Zubizuri, puente con polémica incluida. De Calatrava.

Ayuntamiento y vista de la ciudad y su ría. Al fondo teneís el funicular al mirador de Arxtanda.

Riconcito florido de la Plaza Nueva

Para terminar la visita, nada mejor que los bulliciososo alrededores de la Plaza Nueva. Encontrareis mil rincones donde txikitear y tomar pintxos, una de esas tradiciones que no podeís dejar de experimentar.

Pintxos, pintxos, pintxos. Especialmente deliciosos los productos del mar. ¡No dejéis de probarlos!

CASTILLO DE BUTRÓN.

Este es uno de esos sitios que parece sacado directamente de Juego de Tronos. Vas recorriendo mil curvas que bordean otras tantas colinas completamente verdes salpicadas de vacas y caseríos y de pronto aparece entre la niebla este torreón medieval. Inevitable ir a echarle un ojo. La carretera de entrada es un poco tortuosa y el edificio está cerrado, pero no te arrepentirás de pasear a su alrededor y disfrutar del entorno.

SAN JUAN DE GAZTELUGATXE.


Sin duda la joya de la costa vasca. Las imágenes hablan por sí mismas. Eso sí, no te lo voy a negar, si tu condición física es tan nula con la mía esta excursión se te hará durilla. Reserva una tarde entera, tres horas mínimo, para hacer este recorrido parando cada vez que lo necesites. No olvides llevar agua y un calzado apropiado porque el sendero del monte es muy irregular y lo vas a necesitar.

Si no te ves capaz, no te preocupes, en  los alrededores del acceso hay varios miradores espectaculares en los que disfrutar sin tanto esfuerzo.

Si te decides a subir la recompensa en increíble, todo lo que diga es poco. Punto extra si disfrutas la puesta de sol desde los bancos de piedra con el mundo a tus pies, literalmente. Es tradición tocar la campana de la ermita tres veces, casi como un grito de victoria que se expande por todo el paraje. ¡Hazlo, verás que gustazo!

Como curiosidad debes saber que hay un refugio en el que puedes hacer noche. Un simple techo entre paredes de piedra, con mesas, bancos y chimenea… y una letrina abierta directamente ¡al abismo!

A partir de San Juan fuimos bordeando la costa todo el tiempo. La carretera está llena de curvas pero a cada poco encuentras un mirador sobre el acantilado o el puerto de algún pueblo. No vayas con prisas, PARA cada vez que te lo pida el cuerpo y encuentres un sitio donde dejar el coche, cosa difícil en ocasiones. Así fuimos dejando atrás Bermeo, Mundaca y recalamos en…

GUERNICA.

Mundialmente famoso gracias a Picasso y al bombardeo que devastó completamente la población durante la Guerra Civil.

Por suerte el roble símbolo de las leyes y libertades del pueblo vasco, el “Árbol de Guernica” se salvó, así como la Casa de Juntas que bien merecen una visita. Es gratuita y la biblioteca con los fueros vascos es un imprescindible.Seguro que no salís de allí sin el correspondiente selfie con su colorido techo.

Mural del Picasso, Museo Eskal Herria, dedicado a las costumbres vascas y Árbol de Guernica se encuentran a lo largo de la misma calle. Con poco más de una hora lo tienes todo visto.

LEKEITIO.

Me quedé completamente enamorado de este pueblo. Lo tiene todo: monte, playas super apetecibles, islotes mágicos, paseos marítimos y encanto marinero. Para disfrutarlo despacito. Ha pasado directamente a los primeros puestos de mi lista:
Sitios a los que NECESITO volver.

Ondarroa, Mutriku, Deba y…

ZUMAIA Y EL FLYSCH

Mejor si planificas tu visita atendiendo al horario de mareas, cuanto más baja más impresionante. Desde esa pequeña iglesia sobre el acantilado hay una senderito que te lleva hasta la capa de EXTINCION DE LOS DINOSAURIOS. ¡Como lo oyes!

Esos puntitos ahí abajo son personas, concretamente unos novios haciendose fotos de boda. Da una idea de la escala de estos acantilados, ¿verdad?

Forma parte del Geoparque de la costa vasca, ideal para hacer rutas de senderismo. También existe un barco que hace la ruta por mar entre Deba y Zumaia, aunque hacía temporal cuando yo estuve y no lo cogimos.

DONOSTI, la bella.

Bella sí, pero escondida. Llovió el día que pasamos allí y la niebla lo cubría todo. Aunque subí al monte Igueldo en su famoso funicular no pudimos disfrutar de la que dicen mejor panorámica sobre la ciudad. ¡Tendrá que ser en la siguiente visita!

Mi chico y yo (Des)Peinados por los Vientos.

 

El mal tiempo no desanima a los surfistas de la playa de Zurriola.

Si, si, es Donosti. Su minúsculo puerto y barrio de pescadores.

Foto típica donde las haya. Icónica barandilla del paseo de La Concha.

La vida social no se para por un poquito de agua, si paseas por el centro lo descubrirás rápidamente. Toda España sufriendo la ola de calor y yo necesité jersey de la ventolera helada del Cantábrico. Pero no me odiéis, a cambio me resfrié de la mojada y estuve afónica una semana.
Como colofón…

PASAI DONIBANE (Pasajes de San Juan)

Una pintoresca Venecia a la vasca. Una estrecha calleja que se va asomando a la bahía sobre la que la mayoría de sus edificios se vuelcan. Lo mejor es dejar el coche en el aparcamiento gratuito justo antes de la entrada en el centro histórico y dar un paseo hasta mar abierto, no tiene perdida.

Encontrarás peregrinos haciendo el camino de Santiago y un pequeño barquito que te cruzará de orilla a orilla. Lugar ideal para darse un homenaje gastronómico en toda regla.

¿Eres fan de esta costa de belleza salvaje y de los diminutos pueblos pesqueros que conservan intacta toda su esencia? Pues es así todo el rato.
Una experiencia que ensancha el corazón.

Espero que la explicación al abandono al que os he sometido sea bastante “extensa”. 😉

Después hubo sufrimiento intenso de la ola de calor en Madrid por ir a ver el musical del Rey León, resfriado, más ola de calor en Sevilla, afonía, finde de playa en Cádiz, cumplí 40 añitos que se dice pronto, el blog alcanzó los tres meses en funcionamiento,  amor gatuno de reencuentro, aprendizaje de Lightroom para poder enseñaros alguna que otra fotillo decente y vuelta a la carga con el blog.

Nos vemos el miércoles con un tema deco veraniego ¡Feliz lunes!

 

Cómo instalar tiras led y no morir en el intento. Parte I _ Antecedentes.

Molduras de escayola, ¿amigo o enemigo?

Hace algunos años hubiera arrasado con todas ellas sin mirar atrás. Y no, no me refiero a esas maravillas que coronan paredes altísimas con efecto decadente chic, ya sabes, lo mío va más a esas molduritas más o menos ramplonas que rematan la inmensa mayoría de nuestras paredes. Estas mismas.

Mi mini salón en penumbras os saluda.

Cuando se me pasó la euforia de la compra de mi primer pisín me empecé a dar cuenta de la cantidad de “misterios” que lo rodeaban. Por ejemplo:
-¿Para que serviría ese interruptor que no encendía nada (dentro de mi casa al menos ;))?
-¿Ese cable visto que recorría la casa de punta a punta acabaría provocando un pavoroso incendio?
-¿De dónde venía la gente que pinto de morado para no conocer la existencia de la cinta de carrocero y así no “decorar” también enchufes y ventanas?

De primero de manitas: La cinta de carrocero es tu amiga.

-O, ¿por qué habían dejado la moldura que rodeaba el salón separada sus tres buenos dedazos de la pared?

Como te cuento AQUÍ y AQUÍ mi piso es bastante antiguo y ha pasado por muchas manos, no hay falso techo, y el que hay es bajito y las instalaciones no andaban muy actualizadas que digamos vamos, ¡ni siquiera están canalizadas!

Solución: Cables fuera de la pared convenientemente ocultos tras las molduritas. Ahí lo he ido metiendo todo, desde el del nuevo aire acondicionado hasta el de la fibra. Bueno, bonito y barato, oiga.

El caso es que en Octubre del año pasado me metí en faena actualizando un poquito el salón. Quité mi odiado gotelé, repinté, multipliqué enchufes, cambié de sitio el interfono y el timbre (Por si te lo estas preguntando, efectivamente, yo solita)… etc, etc.

Cada vez que hacía una cosa se me ocurría otra y así llegué a la conclusión de que una buena manera de “elevar” un poquito el techo sería eliminar lámparas colgantes, limpiando así todo el espacio de elementos de distracción y usar esa misma escayola para colocar tiras led que diluyeran el límite pared-techo.

 

¡Qué fácil y bonito suena, ¿verdad?!

Pues siento decir que del dicho al hecho fue un bueeeeeeeennn trecho, pero te voy a contar todos los pasos para que a ti te sea mucho más fácil.

Lo primero siempre: PINTEREST.
Si tú también buscas inspiración puedes mirar directamente MI TABLERO sobre el tema o este ÁLBUM en Houzz.

 

La maravilla de las tiras led es la libertad y la flexibilidad que permiten. Puedes conseguir un proyecto lumínico totalmente adaptado a tus necesidades y gustos.

Encima apenas generas calor, ahorras y ayudas al medio ambiente. Todo en uno.

Segundo paso: Los aspectos técnicos.
Pero eso berenjenal lo vamos a dejar para el siguiente post que hoy ya es muy tarde y no es moco de pavo.

Y con este post tan iluminado celebramos los dos meses del blog.
¡Gracias por dedicar unos minutos a estas líneas, eclecticmaníacos!


Y a ti, ¿te gustan las molduras?
¿Crees que las tiras led son una buena idea para decorar tu casa?


 

House Tour: De establo a loft industrial en París.

Parece increíble pero este maravilloso loft industrial fue construido en 1760 para alojar ¡caballos!

Situado en Villejuif, a escasos minutos del centro de París, nos aguardan estos 170 m2 divididos en dos plantas.

La planta principal es diáfana, con alturas de techo de 7 metros. La estructura, mezcla de pilares metálicos y vigas de madera, y la anchura y altura de los vanos de puertas y cristaleras son los vestigios más palpables de la historia de este espacio.

Suelo de la misma madera que la encimera en el que destaca un vidrio de seguridad que deja ver la bodega (esto es Francia, señoras y señores).

Taburetes y lámparas metálicos combinado con el metal negro de carpintería y estructura y muros de ladrillo blanqueado dan el toque industrial que este espacio pide a gritos.

¿Eres de cuadros maxi o de galería?

¿No te enamora esta cocina? A mi completamente. Sus baldosas hidráulicas, sus armarios a modo de archivadores, los tiradores de concha, el frente de acero inoxidable, la encimera de madera y sobre todo la luz de la que disfruta gracias al espacio a doble altura.

Una estantería de obra blanca sirve de fondo y enmarca el área de comedor.

El área de tv y sillones se sitúa al fondo del espacio de espaldas a la puerta y al comedor, proporcionándole cierta intimidad. Cuenta con su propia ventana.

La segunda planta cuenta con un distribuidor barra estancia. Magnifico sitio para acurrucarse con un buen libro, ¿verdad?

Diversos lucernarios completan la iluminación de dormitorios y baño.

Detalle de la bodega panelada en madera oscura. Cuenta con su propia zona de degustación.

¿Quién imaginaba que tras esta entrada con aires rústicos se encontraría tan maravilloso loft?

Más imágenes y posibilidad de compra 😉 en Espaces Atypiques.

Me voy de comunión.
Buen fin de semana!

 

¿No te gusta tu jarrón? No lo tires. ¡Transfórmalo!

Todos tenemos alguna pieza que nunca nos gustó o que con los cambio decorativos en casa dejó de encajar y acabó olvidada en el fondo de un armario. Aunque Marie Kondo te diga que te deshagas de todo lo que no te sirve, ¿seguro que no podemos darle una segunda vida?

Tuve este conjuntito de jarrón y vaciabolsillos esperando su oportunidad unos diez años, ‘reaparecieron’ en la limpieza de primavera, justo cuando buscaba cositas que complementaran con la nueva imagen de mi salón y se me encendió la bombilla, ¡por fin!

Dejando aparte su belleza (que para mí es ninguna), los colores no encajaban en mi nueva decoración. Sin embargo la forma si me atraía y eso los salvó.

Armada de pintura en spray y acrílica, tintes varios, cinta de carrocero, un lápiz con gomita, etc, etc…  tras varias pruebas que quedaron fatal….
¡Este fue el resultado! Tenía claro que los colores debían ser verdes, amarillos o azules y busqué inspiración en la cerámica tradicional sevillana que usa la misma gama y pincelada ancha (más asequible para mis escasas habilidades). Podéis ver ejemplos AQUÍ y en mi INSTAGRAM.


¿Las reconoces? ¿Qué te parece el nuevo aire de este par?