DIY: Cómo hacer un colgador fácil para tus láminas.

¿Qué tal electicmaníacos? Seguro que preparando ya la casa para las fiestas que se acercan. Este DIY que te propongo hoy te va a ayudar a llenar tus paredes de espíritu navideño. ¿Sabes lo mejor?  Después de Reyes, seguirá siendo igual de útil.

Vamos a hacer un colgador para nuestras láminas de manera que sea fácil cambiarlas cuando queramos.

Necesitamos:

  • Madera de balsa. (En tiendas de manualidades, papelerías y hasta bazares)
  • Cúter
  • Cordón (de Yute en este caso)
  • Pistola de cola caliente.
  • Imán en rollo (Aunque dependiendo del peso del papel que quieras colgar te recomiendo usar los imanes de botón cuya unión es más fuerte)

Creo que hoy he conseguido meter todos los materiales en la foto. 😜

Corta la madera de balsa en tiras iguales, te será mucho más fácil si sigues la dirección de la fibra, te darás cuenta porque si lo haces así casi se corta solo. Si lo haces en la dirección contraria seguramente acabarás con un corte totalmente astillado. Para este trabajo en línea recta nos bastará con un cúter pero si quieres cortes curvos tu herramienta es la segueta.

Luego debes pegar un imán en cada extremo de tus 4 tiras y un cordón en uno de ellos y el colgador estará listo.

Mi ayudante Rikki comprueba meticulosamente todos mis trabajos.

Teñido natural y ecológico.

La madera de balsa es muy blanca, si te apetece darle un poco de color tienes dos trucos de lo más eco.

Te negro y vinagre. Primero uno, esperamos que seque y luego el otro.  (A mí me ha quedado muy claro, hay que usar un té muy MUY concentrado)
Café. Cuanto más negro y más manos, más oscura te quedará la madera. Yo usé dos manos y este fue el resultado elegido.

 

La lámina que ves la hice en menos de 5 minutos.

Papel sobrante de la LÁMPARA DE ORIGAMI, tres trocitos de cordel y estrellas recortadas en cartulina negra y papel de periódico. VOILÁ!

¿Necesitas una forma sencilla de ocultar tus alcayatas sin necesitad de herramientas?
El tapón de corcho es tu amigo.

Córtalo por la mitad con un cuchillo, haz varios cortes para vaciarlo lo suficiente para hacer espacio para la alcayata y vuelve a unir las dos mitades. Ahora solo tienes que encajarlo en su sitio.


Decorativo y sencillo, ¿verdad? ¿Te animas con tu propio diseño?


 

DIY: Calendario de Adviento.

Inmersa como estaba en los DIYs navideños se veía venir que iba a caer un súper calendario de adviento, ¿verdad  que si? Y tiene mérito porque es el primero que hago en TODA mi vida (Solo tengo hijos peludos y cuando yo era niña estas costumbres no existían, así de viejales soy).

Venga, va, os hablo un poco de la idea antes de meternos en harina. Siendo como es la primera navidad del blog me apetecía “navidanizar“ los diferentes DIYs que he ido compartiendo con vosotros este año. Estos meses me he centrado en encontrar mi sitio en este mundo blogger y creo que ha quedado claro que lo de reutilizar materiales es una de mis aficiones. ¿Y cómo se une todo ese batiburrillo de manualidades? Bueno, esto es ECLECTICMANÍA, habrá que hacer honor al nombre.  

Mi calendario no es verde, ni rojo, ni dorado… es marrón, cobre, caldera, negro y es así porque sigue el patrón cromático del salón donde lo he colocado. Otros años he tenido la Navidad en azul, en morado, en mil colores y siempre sentía que las cosas que no acababan de encajar. ¿Es navideño un adorno marrón? Bueno, si es un suave y esponjoso pompón yo diría que porque no.

El eclecticpisín es pequeñito y mis dos gatos tienen afición a tirar cosas desde lo alto de las mesas, así pues… ¡qué mejor que un colgante de pared! Con mucha variación y volumen, eso que no falte, por favor.

Y ahora ya sí. Vamos a echar un vistazo a los DIYs que lleva esta propuesta para adviento.


ESTRELLA

– Cinco palitos.
– Cordel.
– Tijera.
– NADA MÁS.

Para mí el secreto es colocar un palito delante del otro y el cordel en medio. Lo enrollamos, apretamos bien, vamos a por el siguiente extremo del palito y repetimos.

Nuestra gran suerte es que los palitos se pueden mover en su atadura y si necesitamos pasar el de delante atrás ¡es posible! Muévelos tanto como necesites para que se acomoden bien y listo.


BOLAS SORPRESA

– Retales de tela cuadrados
– Cordel
– ¡Y las sorpresas! (¿No os comenté alguna vez que vivo con un friki de Star Wars? 😜)

Coloca las telas a 45 grados una de la otra y cierra el paquetito, de este modo las puntas de los diferentes colores se verán mejor. Puedes usar algún relleno para conseguir que la bolita sea más redonda. Tuve que hacerles un pequeño “columpio” a las mías para que quedaran derechas una vez en el colgador.


FIGURAS NAVIDEÑAS EN CARTÓN

Fíjate en como la figura de la estrella es la misma siempre pero coloco una pieza girada respecto a la otra. El resultado es estupendo, ¿no crees?

Este diy es reciclado. El cartón tiene una textura preciosa imitando piel y fue irresistible hacer algo con él en su momento. Solo he sustituido la cinta por el cordel para unificar todo nuestro calendario.


MINI BANDERINES DE CORCHO

La lamina de corcho es muy delgada y solo necesitas una tijera normal para recortarla por las marcas.

Dibuja dos líneas paralelas. Con la ayuda de una regla señala la línea de arriba, en este ejemplo yo lo he hecho cada 3 cms. La de abajo debe empezar justo a la mitad, esto es, mi primera señal será a 1,5 cms y luego volvemos a señalar cada 3 cms como la de arriba. El resultado es ese dentado que ves. Y ahora a recortarlos todos.


MARCADORES

Tenía unas ganas horrorosas de usar esta tijera dentada que me compré por impulso y hoy les ha llegado el momento, ¡AL FIN!

Para colocar los números de nuestro calendario he recortado pequeños cuadraditos en papel de acuarela.

Cada número lleva una sorpresa escrita detrás. Además, según se vayan desvelando, día a día, aparecerá un mensaje en los minibanderines que se completará en Nochebuena.


Como verás a continuación también he usado LA PLUMA de arcilla blanca, los ERIZOS ATÓMICOS y los adornos geométricos con PAJITAS (pincha en las letras azules para ver cada uno de los tutoriales))…. ¡Ah! Y POMPONES, muchos pompones.


Vamos colocando cada adorno sujetándolo con corcel al palo de madera. Procura que queden equidistantes, eso dará sensación de orden y los minibanderines se verán mucho mejor.

¿Crees que están colgados sin ton ni son? ¡Ay, amig@! Todo tiene truco.

Una estrategia de fotografía es pensar qué lado de tu imagen “pesa más” ya sea porque tenga un elemento más llamativo o grande y tratar de compensar añadiendo otros elementos de entidad parecida en el otro lado hasta que se equilibren (observa, por ejemplo, como los elementos de color cobre parece igualar “la balanza”)

Es importante jugar con las diferentes alturas para que cada objeto tenga su espacio y el conjunto “respire”.

Los números y banderines quedan sujeto con unas pinzas diminutas.

Calendario apto para supersticiosos.

Los colores oscuros visualmente son más “pesados” que los claros. Fíjate como casi todos los pompones de colores parecidos se colocan en diferentes extremos del colgador.

A última hora añadí sobre el sofá otra estrella enmarcada en un triángulo de madera con algo de material sobrante y la verdad es que me encanta.


Esta mezcla diversa (aunque espero que resultona) es mi calendario de adviento y él solito ha llenado de espíritu navideño todo mi hogar, ¿cuál es tu adorno favorito? Mira que hay donde elegir.
Además me recuerda todo lo realizado este año que ya mismo se nos va.

Y tú, ¿te apuntas a hacer el tuyo?


 

DIY: Corona de Navidad.

Ya está aquí, ya llegó. Ya se huele la Navid… ¡STOP! Que antes de empezar a atiborrarnos a turrón al son del “Ande, ande la Marimorena” tendremos que recuperarnos del bombardeo de ofertas de este BLACK FRIDAY taaaan sumamente loco.

Y aquí llego yo, sin descuento ni nada que se le parezca. Sin salir de casa y reusando todo lo que tengo a mano, para traerte hoy esta corona anticonsumista como ella sola.

Como casi siempre improviso según voy haciendo estas fotos con todos los materiales me fallan siempre. Falta cuerda, sobran palitos.

¿Recuerdas el espejo que hice con una tabla de cortar? (Pincha AQUÍ para verlo) Le retiré el marco de plástico que traía y como no le hago ni caso a Marie Kondo, lo guardé sin remordimiento ninguno. Mira por donde va a ser la base ideal para el adorno mi puerta.
Si te apetece hacer una corona como la mía usa de base un aro de cartón o una percha deformada hasta formar un círculo.


Usé un trozo de tela que tenía y que también conocéis ya del post de los cojines tropicales (Recuérdalo pinchando AQUÍ) y lo fui enrollando sobre sí mismo y sobre el aro de plástico. Hubiera bastado con una tira más o menos larga, pero así recupero la pieza entera al acabar la Navidad, lista de nuevo para el siguiente DIY.

La pieza queda sujeta con un trozo de cuerda que también en parte del adorno. Esta parte planeaba hacerla con el cordel fino del DIY del colgante geométrico de Navidad pero no me gustaba el resultado y probé con uno más grueso que siempre tengo en casa porque con él reparo el rascador de mis gatos cada dos por tres.

Enrollando el cordel sobrante entre los dedos me gustó la forma que tenía e inventé este adorno sobre la marcha. Ya solo quedaba añadirle color con un montón de pompones (este diy me lo salto porque ya sabrás de sobra como hacerlos). Los cosemos con varias puntadas a la tela y con esto y un bizcocho hemos acabado nuestra corona.

Otros años he usado elementos vegetales. Recomiendo muy mucho ramitas de ficus benjamina, las hojas duran todo el mes (y más) como si nada, pero la planta se me murió… quizás fuera por semejante expolio. Si me seguís en IG habréis visto que tengo dos hojas de monstera desde hace un mes y siguen en buen estado, otra idea! No descarto añadir algo de verde más adelante.

Los palitos eran para hacer una estrella y colocarla dentro, pero me pareció que la corona quedaba demasiado recargada. Ya sabéis, menos es más… hasta en Navidad.

En PINTEREST tengo un álbum con más ideas DIY de coronas, ¡pásate y pilla ideas!


Y ahora ya sabes, echa un vistazo por casa y móntate tu propia corona revolucionaria.

 

DIY: Colgante navideño + pluma con arcilla blanca.

Las posibilidades de la arcilla blanca de secado al aire son prácticamente ilimitadas siempre que los proyectos sean de tamaño pequeño. No había trabajado este material en anteriores ocasiones y me ha sorprendido lo limpio que resulta, apenas quedan restos sobre la superficie en la que amasas (preferiblemente poco porosa, como un cristal) y estos salen frotando con un trapo húmedo muy fácilmente.

Solo necesita extender la masa con un rodillo o botella y recortar las figuras que quieras. Te puedes ayudar de moldes de galletas, vasos, tapas y tapones, etc…

– PLUMA –

Para hacer la pluma use de molde una hoja grande de una de mis plantas, presioné bien para que los nervios quedaran marcados y luego añadí más textura presionando un palito de brocheta en varias direcciones.

Para conseguir volumen lo deje secar sobre una lata. Este proceso suele llevar de dos a tres días y la arcilla se va poniendo cada vez más blanca según endurece lo que puede servirte para comprobar el progreso del proyecto.

Como va a ser un adorno de sobremesa le hice una base con el mismo material. En este caso hice rodar un tapón de refresco sobre la forma fresca.

Un poco de pintura negra y rotuladores dorados y ¡TA-CHAN! Este es el resultado.

 

– COLGANTE GEOMÉTRICO –

Para este proyecto necesitas formas geométricas variadas. Te recomiendo que coloques las piezas en la posición final, así sabrás donde colocar los huecos para pasar la cuerda. Los puedes hacer fácilmente con un palito de madera o pajita.

Procura que no estén demasiado cerca de los bordes ya que de lo contrario puedes romper tu pieza al manipularla. Ah, no te olvides de pulir los bordes con una lija suave.

Asegura cada unión con doble nudo. Incluso puedes poner una gotita de cola blanca sobre ellos y no se abrirán. Al secarse no se notará. Y a pintar!

Puedes combinar diseños de líneas y puntos con copos de nieve y algunas letras.

Y ya tienes el DIY preparado para adornar tu navidad con estilo. ¡HO-HO-HO!


También quedarian genial como adornos del árbol de navidad, ¿no te parece?
¿Qué otras cosas se te ocurren a ti para hacer con este material?

DIY: Antes y después de un panel de TV.

La decisión de colocar un panel tras la televisión del dormitorio fue casi automática. La antena y el propio cable de la tele quedaban vistos y ya sabéis que vivo en lucha constante contra esta lacra de mi hogar. Además, ese inmenso rectángulo negro encuentra un fondo en el que integrarse (y de paso dejaba de ver una gran parte del gotelé que me tortura). Todo eran ventajas.

Elegí un tablero de aglomerado que tenía el ancho exacto de mi cómoda y casualmente al colocarlo quedaba a la misma altura que la puerta, ¡y sin cortar! Sólo tuve que hacerle un recorte en la zona del soporte de la tv a la pared con una caladora y panel preparado para la acción. Luego lo empapelé con ese bonito diseño de círculos.

La pega: a mis gatos también les encantó y mi pequeña Auri decidió que era un lugar ideal para afilarse las uñas. Esperando que acabara de crecer (y destrozar) decidimos tapar la mayor parte del desastre como veis en la primera foto.

Por desgracia, Auri (en este POST tenéis una foto de la rubita) se perdió este verano y a mí me rompía el corazón ver todas sus marquitas. Como tengo otro par de mininos, uno recién adoptado, joven y travieso (si te interesa, suelo comentar sus aventuras en INSTAGRAM),  está vez me decidí a renovar usando pintura.

Retirar el papel estropeado fue increíblemente sencillo. Una esponja húmeda empapándolo bien todo y se despegó casi entero. Los trocitos rebeldes recibieron más agua y salieron con la ayuda de una espátula. Solo tuve que dejar secar bien y empezar a pintar con una manita de imprimación previa.

Me fascina el patrón de este papel de Ferm Living. El original es azul oscuro, pero a mí me encajan mejor los grises en este trabajo y así lo recreé.

Probé varias técnicas para dibujar las líneas doradas. El mejor resultado lo conseguí con unos simples rotuladores dorados y desempolvando la escuadra y el cartabón de la carrera. Esta parte es un poco laboriosa pero nada complicada.

Ya solo quedaba lo más divertido, decorar la cómoda para que dejara de ser dormitorio felino.

La clave aquí fue continuar el patrón geométrico pero introduciendo diversidad, color y volumen en varias capas que se superponen. El espejo aporta profundidad (aunque no estoy segura de si el feng shui aprobaría su ubicación).

Me encanta que mi decoración tenga historias que contar, mucho más en espacios tan íntimos y personales como los dormitorios.

Nuria -me dirás- ¿qué secretos hay escondidos en esas piezas? Ahora mismito te lo cuento.

La foto es de la primera vez que estuvimos Mr. Eclectic y yo en la ciudad que ahora vivimos (AQUÍ te cuento un poco más). Las piedras negras del pequeño terrario son de un maravilloso viaje de aniversario a la tierra de volcanes de Lanzarote. La caja hexagonal es la estrella del conjunto ya que fue el joyero de mi abuela. Está muy machacado, es grande y nunca me acabó de encajar, hasta que lo coloque abierto aquí. Una de mis piezas errantes que encontró “su sitio”.


P.D: Disculpad la calidad de algunas imágenes, son montajes de varias fotos para captar todo el conjunto con mayor detalle pero claramente no todas estaban igualitariamente enfocadas. Prometo mejorar mi técnica.


Y tú, ¿eliges también piezas con historia en tu deco?
¿Usarías un panel como este detrás de la tv?

DIY: Decora tu despacho casero con corcho.

Mi rinconcito de trabajo se ha movido por todo el piso y finalmente ha quedado ubicado en el dormitorio, estratégicamente situado cerca de la ventana y del aire acondicionado (indispensable en la vida sevillana).

Al formar parte del dormitorio la decoración de este espacio debía ser funcional y practica pero manteniendo un espíritu dual que le permitiera integrarse cuando el espacio es usado para el descanso.

La solución ha sido colocar dos cuadros barra moodboards. Con dos marcos de Ikea pintados con spray, retirando el cristal y pegando unos cuadrados de corcho decorados a su vez con líneas en varias direcciones.

Así funcionan bien si no tienen nada pinchado, como cuadros normales, y son útiles cuando necesito un poco de inspiración visual.

Debo reconocer que mi rinconcito de trabajo es un caso de aprovechamiento. En principio era una mesa de centro para el salón con una bandeja para colocar revistas. Pronto descubrimos el error que supuso su compra porque impedía el paso libre por mi estrechísimo salón.

Añadiendo altura con unas patas adecuadas y subiendo la bandeja de la revistas se convirtió en mi despachito casero.

El tema de los cables vistos me trae de cabeza y por el bien de mi paz mental trato de mantenerlos siempre ocultos. Como el escritorio cambia de sitio a menudo no merecía la pena meterme a hacer obras para mover o multiplicar enchufes. De nuevo el corcho ha sido mi salvación.

Ocultarlos dentro de una caja de cartón o plástico cualquiera no me parecía seguro, pero este material es prácticamente ignifugo y además es muy fácil de trabajar y cortar. Después de varias pruebas con adhesivos recomiendo usar una pistola de cola caliente para las uniones, es rápido y queda muy bien fijado.


Y así queda el conjunto, ¿qué te ha parecido la solución?

Tres DIYs sacados de tu cocina.

Si, si, como lo estás leyendo. Se pueden hacer DIYs molones con cosas que ya tienes por casa, concretamente durmiendo el sueño de los justos (y olvidados) en los cajones de tu cocina.

¿No te lo crees? Sigue leyendo y te cuento como.

1. De tabla de cortar a espejo para colgar.

Esta manualidad se suele hacer con cinturones pero en mi caso he reciclado el asa de un bolso roto para hacer las veces de colgador.

El espejo me costó solamente tres euros y es de los que vienen con marco de plástico (que retiré). La tabla de cortar es de bambú y la elegí por el patrón a rayas que tiene.

Tú puedes escoger cualquier otro material que te guste o reciclar otro elemento que tengas en casa (por ejemplo: la bandeja de una quesera, una rodaja de tronco, un salvamanteles, etc…).


2. De pajitas a esculturas geométricas decorativas.

Con ocho trozos largos, cuatro pequeños formando un cuadrado y un poco de cinta adhesiva te montas la forma de la foto.

Pero no te limites, aquí las posibilidades son infinitas.

Luego lo rocías con el spray que más te guste y listo para decorar cualquier rincón.

Un plus: Se pueden colgar fácilmente ya que no pesan nada.

3. De brochetas y palillos a erizos de tres metales.

Siempre me llamaron la atención las esculturas metálicas de Curtis Jere, esos erizos atómicos midcentury que veía sobre las mesas de las revistas de decoración. Mientras suspiro y ahorro para permitirme un original me conformo con estas recreaciones en varios tamaños.

Se necesitan: Bolas de corcho blanco y muchos, pero muchos palitos para clavar.

¡Cuidado! Las pinturas en spray pueden estropear el corcho, debes pulverizar a una distancia prudencial, sin insistir, o utilizar arcilla de secado al aire para hacer los centros de tus estilosos erizos.

Han quedado tan bonitos que cada vez que me descuido Mr. Eclectic coloca el erizo cobre en su escritorio. ;P


¿Qué te parecen los diys? Si te animas a realizar alguno me encantaría que compartieras el resultado con el blog.


 

House tour: Acogedora modernidad en San Francisco.

¡Buenas, buenas! ¿Cómo va esa vuelta al cole? Yo entusiasmada, estrenando Septiembre con un descubrimiento fantástico. Y es que la vivienda que te traigo hoy es moderna, acogedora y cien por cien disfrutable, justo lo que la interiorista REGAN BAKER persigue en todos sus proyectos.

 

Nos vamos a California para situarnos en el empinado barrio de Dolores Heights. Una multitud de escaleras dan entrada a casitas victorianas y unifamiliares de lo más variopintas que dominan una inigualable vista sobre San Francisco. Hasta tiene vecinos tan famosos como Mark Zuckerberg, el creador de Facebook. ¿Idílico, verdad? (Siempre y cuando no miremos los precios. 😉 )

La delgada línea negra de la perfilería de la escalera marca el ascenso a la planta principal.

Las escaleras y los inmensos ventanales son los protagonistas en esta vivienda, se eligen piezas sencillas aunque con carácter que potencien esas características sin eclipsarlas.

El uso de la madera de roble y nogal o alfombras y textiles con presencia contribuyen a dar calidez a un ambiente depurado. Ocasionales aunque rotundas notas de color rompen para siempre con la idea de que lo moderno es necesariamente frío.

Midcentury cargado de estilo con el famoso Eames Lounge Chair y Ottoman y las luminarias Mouille.

Muebles y luminarias de inspiración mid century  junto con fotografías y objetos personales son los encargados de transmitir carácter y personalidad.

Este empapelado me tiene enamorada y no es para menos, está pintado a mano e imita la técnica japonesa de reparar resaltando la unión como forma de honrar la belleza de la restauración e historia del objeto. Es el modelo Kintsugi que podéis encontrar AQUÍ. (Carne de DIY)

En el comedor el mobiliario en tonos claros resalta contra la pared de acento verde oscura. Crea un interesante dialogo con el gran ventanal del salón, al que está enfrentado. En cierto modo la naturaleza penetra en la casa por partida doble.

La alfombra gris de motivos étnicos cobra protagonismo al verse desde la escalera, otorgando un punto de actualidad, contraste y profundidad.

Las piezas justas, distribuidas sin entorpecer la entrada de luz ni el paso, e introduciendo el color necesario (como en el orejero anaranjado), consiguen que el conjunto resulte interesante, limpio y muy funcional.

El dormitorio bebe del mismo concepto que la zona pública. Dan ganas de acurrucarse mientras la famosa niebla de San Francisco va anunciando el otoño, ¿verdad?

De la cocina hay poca información, pero ¡como es la que sí hay! Isla para desayunar con vistas a un patio que no desmerece ni con lluvia. ¡Qué gozada!


Espacio creado por Regan Baker vía Houzz

Consigue un veraniego toque BOHO con cinco artesanías españolas.

Verano. Ola de calor. Vacaciones. Playa. No hay quien te quite estas imágenes de la cabeza en cuanto sube el termómetro. Sueñas con unos días de relax y diversión alejados de la rigidez de las obligaciones habituales… ¡Reconócelo! Tú estás en modo Boho Chic.

¿Sin presupuesto para recorrer el mundo y arrasar en todos los mercadillos? Don’t worry be happy. Puedes añadir estas cinco piezas de aire étnico a tu deco prácticamente sin salir de casa.

Mueblespacio

1. TELA DE LENGUAS (Mallorca).

Este patrón es una reinterpretación de los “ikats” orientales y el color más tradicional es el azul índigo (aunque ahora lo fabrican en todos los imaginables). Cojines, cortinas, colchas, sofás, ¡hasta alpargatas! Inclúyela en cualquier rincón, alegría instantánea.

decoracion.red

2. JARAPAS (Alpujarras, Granada).

De tejido grueso y colores vivos, tradicionalmente se realizaban con restos de lana y trapos viejos en telares familiares. Son muy resistentes, doy fe. Además de las alfombras de la foto también se realizan cortinas, colchas, tapicería.

¿Qué te gusta otro diseño? Ahora puedes crear el tuyo propio y llevártelo a casa ya que ofrecen talleres enseñando todo el proceso. Bonito, eco, boho y artesano, no se puede pedir más.

 

Casey Dunn for @MyDomaine

3. FAROLES (Granada).

Desde estos gigantes en forma de estrella hasta los  tradicionales de herencia árabe los podrás encontrar en multitud de tiendas (y espacios públicos de todo tipo) de Granada. Coloca unas velas en su interior, ambiente boho asegurado.

 

La Boheme ~ House of The Wishing Trees

4. CESTERÍA.

No hay ambiente boho que se precie sin un mueble de mimbre o un cesto de paja. Los trofeos de caza se recrean en esparto y las bandejas de rafia decoran las paredes. Alfombras de yute, incluso persianas de bambú o esparto. Lo importante es el contacto con las fibras naturales.

En esto estamos de suerte, en casi cualquier rincón de país podemos encontrar verdaderas joyas en este arte.

Moove Magazine

5. ALFARERÍA Y CERÁMICA.

El contacto con las plantas es fundamental en un estilo tan libre y natural, y claro, para eso se necesitan muchas macetas. Ya seas de barro cocido o de explosiónes de colorido, no te van a faltar opciones. Talavera, Sevilla, Valencia cuentan con ceramistas reputados en todo el mundo. Así que mientras te haces con todo lo necesario para tus amiguitas verdes no olvides echarle un ojo al resto de piezas. Fíjate lo alegres que quedan los diferentes platos decorando la pared.

Apartment therapy


Lo mejor: en el boho no hay reglas. Escoge lo que te guste y mezcla sin miedo. Y con esta artesanía actualizada es muy fácil encontrar el puntillo etnochic, feliz y liberador, ya verás.

Y tú, ¿conocías estas artesanías? ¿Las usarías en tu decoración?


 

Home Tour: Paraíso de “Il dolce far niente”.

¿Eres de l@s que al mirar un espacio no puedes evitar imaginar quien vivirá ahí? A mí me ha pasado con esta vivienda abierta al mar Mediterráneo.

Relax, sencillez, funcionalidad saltan a la vista. Pero ojo, bajo ese aspecto despreocupado se nota la mano de un espíritu atento a cada detalle, seguro de lo que necesita para hacer de esta la casa de sus sueños.

Las estancias fluyen de una a otra dejando que la luz y las vistas sean un elemento más del interiorismo. Apenas algunos elementos, la chimenea de doble cara o la isla de la cocina, sirven de referencia para definir claramente los espacios sin separarlos. Es el lujo discreto del espacio y el buen diseño .

¿Dónde estará?  El estilo es tan ecléctico que es difícil adivinar. Los colores suaves (tierras, verdes, azules, grises) remiten al entorno circundante y a la decoración mediterránea pero diluidos de tal forma que resultan universales. El uso intensivo de la madera, las superficies de hormigón pulido (baños, cocina y suelos), los textiles en lino, algodón y lana corresponden a un estilo natural pero dispuestos acorde con una vida contemporáneo. Apenas las paredes de piedra exteriores nos hablan del lugar pero los pequeños toques industriales (luminarias, mesa de comedor, pérgolas exteriores) y algunas piezas con aire bohemio acaban por despistarnos del todo.

A mí todo lo que veo me habla de un ciudadano del mundo con un buen gusto impecable. Y no andaba muy desencaminada porque esta casa en Porto Vecchio (Córcega) pertenece al fotógrafo de moda Jaques.

Durante sus viajes de trabajo tomó ideas de los espacios que le gustaban y compró artesanía desde Marrakech hasta Bali. Luego concentró todos sus gustos en un boceto para conseguir explicar su sueño al arquitecto Gilles’owi Terrazzoniemu.
Me parece que lo entendió a la perfección.

¿No os parece curioso que no haya más fotos en la casa de un fotógrafo? Será que prefiere disfrutar contemplando la vida desde esta piscina. Eso es lo que yo haría, sin duda.
Bueno, ¿qué?¿Cuándo nos mudamos? 😉


¿Quieres ver más? Tienes más fotos e info en: Weranda
Fot: Nicolas Matheus / Costa de Maison / East News