DIY: Chimenea decorativa.

¡Buen adviento, eclecticmaníacos!

¿Quién no conoce el canal de hogueras de Netflix? ¿Y las chimeneas decorativas? Pues se me ha ocurrido unir los dos conceptos.Para hacer la embocadura primero he usado muchoooo cartón. Simulando ladrillos con trocitos recortados iguales y pegados a la misma distancia.
Lo pintamos todo en negro para disimular mejor el monitor que vamos a usar para reproducir la chimenea virtual.


Tip: La pintura debe ser bastante liquida para que entre por todos los recovecos del cartón. Yo he usado una mezcla de tinte, cola blanca y agua.


Como armazón exterior usamos la antigua consola de la entrada (que puedes ver AQUÍ y AQUÍ)

Y con eso y  un poco de decoración ya tenemos nuestra chimenea casi lista.

¿La encendemos?

El cerebro de toda esta operación, es decir, el ordenador al que está conectado las dos pantallas, ha quedado debidamente disimulado por la puerta que hemos trasladado desde la entrada. Las ventajas de tener un salón en transición, que se pueden mover muebles al gusto.

Y claro, podemos encender las dos pantallas y controlar el volumen del sonido por separado.


¿Qué te parece? ¿Crees que pasaremos buenos ratos de sofá y Netflix al ‘calor’ de nuestra chimenea virtual?


 

DIY: Antes y después de un panel de TV.

La decisión de colocar un panel tras la televisión del dormitorio fue casi automática. La antena y el propio cable de la tele quedaban vistos y ya sabéis que vivo en lucha constante contra esta lacra de mi hogar. Además, ese inmenso rectángulo negro encuentra un fondo en el que integrarse (y de paso dejaba de ver una gran parte del gotelé que me tortura). Todo eran ventajas.

Elegí un tablero de aglomerado que tenía el ancho exacto de mi cómoda y casualmente al colocarlo quedaba a la misma altura que la puerta, ¡y sin cortar! Sólo tuve que hacerle un recorte en la zona del soporte de la tv a la pared con una caladora y panel preparado para la acción. Luego lo empapelé con ese bonito diseño de círculos.

La pega: a mis gatos también les encantó y mi pequeña Auri decidió que era un lugar ideal para afilarse las uñas. Esperando que acabara de crecer (y destrozar) decidimos tapar la mayor parte del desastre como veis en la primera foto.

Por desgracia, Auri (en este POST tenéis una foto de la rubita) se perdió este verano y a mí me rompía el corazón ver todas sus marquitas. Como tengo otro par de mininos, uno recién adoptado, joven y travieso (si te interesa, suelo comentar sus aventuras en INSTAGRAM),  está vez me decidí a renovar usando pintura.

Retirar el papel estropeado fue increíblemente sencillo. Una esponja húmeda empapándolo bien todo y se despegó casi entero. Los trocitos rebeldes recibieron más agua y salieron con la ayuda de una espátula. Solo tuve que dejar secar bien y empezar a pintar con una manita de imprimación previa.

Me fascina el patrón de este papel de Ferm Living. El original es azul oscuro, pero a mí me encajan mejor los grises en este trabajo y así lo recreé.

Probé varias técnicas para dibujar las líneas doradas. El mejor resultado lo conseguí con unos simples rotuladores dorados y desempolvando la escuadra y el cartabón de la carrera. Esta parte es un poco laboriosa pero nada complicada.

Ya solo quedaba lo más divertido, decorar la cómoda para que dejara de ser dormitorio felino.

La clave aquí fue continuar el patrón geométrico pero introduciendo diversidad, color y volumen en varias capas que se superponen. El espejo aporta profundidad (aunque no estoy segura de si el feng shui aprobaría su ubicación).

Me encanta que mi decoración tenga historias que contar, mucho más en espacios tan íntimos y personales como los dormitorios.

Nuria -me dirás- ¿qué secretos hay escondidos en esas piezas? Ahora mismito te lo cuento.

La foto es de la primera vez que estuvimos Mr. Eclectic y yo en la ciudad que ahora vivimos (AQUÍ te cuento un poco más). Las piedras negras del pequeño terrario son de un maravilloso viaje de aniversario a la tierra de volcanes de Lanzarote. La caja hexagonal es la estrella del conjunto ya que fue el joyero de mi abuela. Está muy machacado, es grande y nunca me acabó de encajar, hasta que lo coloque abierto aquí. Una de mis piezas errantes que encontró “su sitio”.


P.D: Disculpad la calidad de algunas imágenes, son montajes de varias fotos para captar todo el conjunto con mayor detalle pero claramente no todas estaban igualitariamente enfocadas. Prometo mejorar mi técnica.


Y tú, ¿eliges también piezas con historia en tu deco?
¿Usarías un panel como este detrás de la tv?