Room tour: Mi dormitorio.

¡Hola de nuevo!

Cuando os enseñe la LÁMPARA DE MACRAMÉ la semana pasada me di cuenta de que faltaba un room tour en condiciones de mi dormitorio y ¡aquí está!

En la pared del cabecero han encontrado su sitio algunos de los DIYs que he ido enseñando en el blog. El ESPEJO con una TABLA de COCINA , el COLGADOR con IMANES de una de mis fotos de viaje y una decoración con rodajitas de madera de diferentes tamaños.

Al cabecero le cambio el look a menudo cubriéndolo con mantas o plaids diferentes. Es una forma sencilla de tenerlo siempre al día.

Cerca de la ventana tengo colocado mi pequeño vergel. Yo estoy encantada y parece que mis amigas verdes también (y de paso disimulan un poco el canalón del aire acondicionado).

Con los restos de trapillo cubrí el tirador de la mesilla tal como ves.

En la otra esquina del ventanal es donde tengo mi pequeño ESTUDIO.

Y a continuación, a los pies de la cama, es donde tenemos la CÓMODA con el panel de TV DIY.


Como ves, muchas manualidades y mezcla de estilos, como buena eclecticmaníaca.

Nos vemos la semana próxima con inspiraciones para el recibidor, ya que lo estoy reformando. ¡Pasad una feliz semana!


 

House tour: Acogedora modernidad en San Francisco.

¡Buenas, buenas! ¿Cómo va esa vuelta al cole? Yo entusiasmada, estrenando Septiembre con un descubrimiento fantástico. Y es que la vivienda que te traigo hoy es moderna, acogedora y cien por cien disfrutable, justo lo que la interiorista REGAN BAKER persigue en todos sus proyectos.

 

Nos vamos a California para situarnos en el empinado barrio de Dolores Heights. Una multitud de escaleras dan entrada a casitas victorianas y unifamiliares de lo más variopintas que dominan una inigualable vista sobre San Francisco. Hasta tiene vecinos tan famosos como Mark Zuckerberg, el creador de Facebook. ¿Idílico, verdad? (Siempre y cuando no miremos los precios. 😉 )

La delgada línea negra de la perfilería de la escalera marca el ascenso a la planta principal.

Las escaleras y los inmensos ventanales son los protagonistas en esta vivienda, se eligen piezas sencillas aunque con carácter que potencien esas características sin eclipsarlas.

El uso de la madera de roble y nogal o alfombras y textiles con presencia contribuyen a dar calidez a un ambiente depurado. Ocasionales aunque rotundas notas de color rompen para siempre con la idea de que lo moderno es necesariamente frío.

Midcentury cargado de estilo con el famoso Eames Lounge Chair y Ottoman y las luminarias Mouille.

Muebles y luminarias de inspiración mid century  junto con fotografías y objetos personales son los encargados de transmitir carácter y personalidad.

Este empapelado me tiene enamorada y no es para menos, está pintado a mano e imita la técnica japonesa de reparar resaltando la unión como forma de honrar la belleza de la restauración e historia del objeto. Es el modelo Kintsugi que podéis encontrar AQUÍ. (Carne de DIY)

En el comedor el mobiliario en tonos claros resalta contra la pared de acento verde oscura. Crea un interesante dialogo con el gran ventanal del salón, al que está enfrentado. En cierto modo la naturaleza penetra en la casa por partida doble.

La alfombra gris de motivos étnicos cobra protagonismo al verse desde la escalera, otorgando un punto de actualidad, contraste y profundidad.

Las piezas justas, distribuidas sin entorpecer la entrada de luz ni el paso, e introduciendo el color necesario (como en el orejero anaranjado), consiguen que el conjunto resulte interesante, limpio y muy funcional.

El dormitorio bebe del mismo concepto que la zona pública. Dan ganas de acurrucarse mientras la famosa niebla de San Francisco va anunciando el otoño, ¿verdad?

De la cocina hay poca información, pero ¡como es la que sí hay! Isla para desayunar con vistas a un patio que no desmerece ni con lluvia. ¡Qué gozada!


Espacio creado por Regan Baker vía Houzz

Home Tour: Paraíso de “Il dolce far niente”.

¿Eres de l@s que al mirar un espacio no puedes evitar imaginar quien vivirá ahí? A mí me ha pasado con esta vivienda abierta al mar Mediterráneo.

Relax, sencillez, funcionalidad saltan a la vista. Pero ojo, bajo ese aspecto despreocupado se nota la mano de un espíritu atento a cada detalle, seguro de lo que necesita para hacer de esta la casa de sus sueños.

Las estancias fluyen de una a otra dejando que la luz y las vistas sean un elemento más del interiorismo. Apenas algunos elementos, la chimenea de doble cara o la isla de la cocina, sirven de referencia para definir claramente los espacios sin separarlos. Es el lujo discreto del espacio y el buen diseño .

¿Dónde estará?  El estilo es tan ecléctico que es difícil adivinar. Los colores suaves (tierras, verdes, azules, grises) remiten al entorno circundante y a la decoración mediterránea pero diluidos de tal forma que resultan universales. El uso intensivo de la madera, las superficies de hormigón pulido (baños, cocina y suelos), los textiles en lino, algodón y lana corresponden a un estilo natural pero dispuestos acorde con una vida contemporáneo. Apenas las paredes de piedra exteriores nos hablan del lugar pero los pequeños toques industriales (luminarias, mesa de comedor, pérgolas exteriores) y algunas piezas con aire bohemio acaban por despistarnos del todo.

A mí todo lo que veo me habla de un ciudadano del mundo con un buen gusto impecable. Y no andaba muy desencaminada porque esta casa en Porto Vecchio (Córcega) pertenece al fotógrafo de moda Jaques.

Durante sus viajes de trabajo tomó ideas de los espacios que le gustaban y compró artesanía desde Marrakech hasta Bali. Luego concentró todos sus gustos en un boceto para conseguir explicar su sueño al arquitecto Gilles’owi Terrazzoniemu.
Me parece que lo entendió a la perfección.

¿No os parece curioso que no haya más fotos en la casa de un fotógrafo? Será que prefiere disfrutar contemplando la vida desde esta piscina. Eso es lo que yo haría, sin duda.
Bueno, ¿qué?¿Cuándo nos mudamos? 😉


¿Quieres ver más? Tienes más fotos e info en: Weranda
Fot: Nicolas Matheus / Costa de Maison / East News

House Tour: De establo a loft industrial en París.

Parece increíble pero este maravilloso loft industrial fue construido en 1760 para alojar ¡caballos!

Situado en Villejuif, a escasos minutos del centro de París, nos aguardan estos 170 m2 divididos en dos plantas.

La planta principal es diáfana, con alturas de techo de 7 metros. La estructura, mezcla de pilares metálicos y vigas de madera, y la anchura y altura de los vanos de puertas y cristaleras son los vestigios más palpables de la historia de este espacio.

Suelo de la misma madera que la encimera en el que destaca un vidrio de seguridad que deja ver la bodega (esto es Francia, señoras y señores).

Taburetes y lámparas metálicos combinado con el metal negro de carpintería y estructura y muros de ladrillo blanqueado dan el toque industrial que este espacio pide a gritos.

¿Eres de cuadros maxi o de galería?

¿No te enamora esta cocina? A mi completamente. Sus baldosas hidráulicas, sus armarios a modo de archivadores, los tiradores de concha, el frente de acero inoxidable, la encimera de madera y sobre todo la luz de la que disfruta gracias al espacio a doble altura.

Una estantería de obra blanca sirve de fondo y enmarca el área de comedor.

El área de tv y sillones se sitúa al fondo del espacio de espaldas a la puerta y al comedor, proporcionándole cierta intimidad. Cuenta con su propia ventana.

La segunda planta cuenta con un distribuidor barra estancia. Magnifico sitio para acurrucarse con un buen libro, ¿verdad?

Diversos lucernarios completan la iluminación de dormitorios y baño.

Detalle de la bodega panelada en madera oscura. Cuenta con su propia zona de degustación.

¿Quién imaginaba que tras esta entrada con aires rústicos se encontraría tan maravilloso loft?

Más imágenes y posibilidad de compra 😉 en Espaces Atypiques.

Me voy de comunión.
Buen fin de semana!