DIY: Corona de Navidad.

Ya está aquí, ya llegó. Ya se huele la Navid… ¡STOP! Que antes de empezar a atiborrarnos a turrón al son del “Ande, ande la Marimorena” tendremos que recuperarnos del bombardeo de ofertas de este BLACK FRIDAY taaaan sumamente loco.

Y aquí llego yo, sin descuento ni nada que se le parezca. Sin salir de casa y reusando todo lo que tengo a mano, para traerte hoy esta corona anticonsumista como ella sola.

Como casi siempre improviso según voy haciendo estas fotos con todos los materiales me fallan siempre. Falta cuerda, sobran palitos.

¿Recuerdas el espejo que hice con una tabla de cortar? (Pincha AQUÍ para verlo) Le retiré el marco de plástico que traía y como no le hago ni caso a Marie Kondo, lo guardé sin remordimiento ninguno. Mira por donde va a ser la base ideal para el adorno mi puerta.
Si te apetece hacer una corona como la mía usa de base un aro de cartón o una percha deformada hasta formar un círculo.


Usé un trozo de tela que tenía y que también conocéis ya del post de los cojines tropicales (Recuérdalo pinchando AQUÍ) y lo fui enrollando sobre sí mismo y sobre el aro de plástico. Hubiera bastado con una tira más o menos larga, pero así recupero la pieza entera al acabar la Navidad, lista de nuevo para el siguiente DIY.

La pieza queda sujeta con un trozo de cuerda que también en parte del adorno. Esta parte planeaba hacerla con el cordel fino del DIY del colgante geométrico de Navidad pero no me gustaba el resultado y probé con uno más grueso que siempre tengo en casa porque con él reparo el rascador de mis gatos cada dos por tres.

Enrollando el cordel sobrante entre los dedos me gustó la forma que tenía e inventé este adorno sobre la marcha. Ya solo quedaba añadirle color con un montón de pompones (este diy me lo salto porque ya sabrás de sobra como hacerlos). Los cosemos con varias puntadas a la tela y con esto y un bizcocho hemos acabado nuestra corona.

Otros años he usado elementos vegetales. Recomiendo muy mucho ramitas de ficus benjamina, las hojas duran todo el mes (y más) como si nada, pero la planta se me murió… quizás fuera por semejante expolio. Si me seguís en IG habréis visto que tengo dos hojas de monstera desde hace un mes y siguen en buen estado, otra idea! No descarto añadir algo de verde más adelante.

Los palitos eran para hacer una estrella y colocarla dentro, pero me pareció que la corona quedaba demasiado recargada. Ya sabéis, menos es más… hasta en Navidad.

En PINTEREST tengo un álbum con más ideas DIY de coronas, ¡pásate y pilla ideas!


Y ahora ya sabes, echa un vistazo por casa y móntate tu propia corona revolucionaria.

 

DIY: Colgante navideño + pluma con arcilla blanca.

Las posibilidades de la arcilla blanca de secado al aire son prácticamente ilimitadas siempre que los proyectos sean de tamaño pequeño. No había trabajado este material en anteriores ocasiones y me ha sorprendido lo limpio que resulta, apenas quedan restos sobre la superficie en la que amasas (preferiblemente poco porosa, como un cristal) y estos salen frotando con un trapo húmedo muy fácilmente.

Solo necesita extender la masa con un rodillo o botella y recortar las figuras que quieras. Te puedes ayudar de moldes de galletas, vasos, tapas y tapones, etc…

– PLUMA –

Para hacer la pluma use de molde una hoja grande de una de mis plantas, presioné bien para que los nervios quedaran marcados y luego añadí más textura presionando un palito de brocheta en varias direcciones.

Para conseguir volumen lo deje secar sobre una lata. Este proceso suele llevar de dos a tres días y la arcilla se va poniendo cada vez más blanca según endurece lo que puede servirte para comprobar el progreso del proyecto.

Como va a ser un adorno de sobremesa le hice una base con el mismo material. En este caso hice rodar un tapón de refresco sobre la forma fresca.

Un poco de pintura negra y rotuladores dorados y ¡TA-CHAN! Este es el resultado.

 

– COLGANTE GEOMÉTRICO –

Para este proyecto necesitas formas geométricas variadas. Te recomiendo que coloques las piezas en la posición final, así sabrás donde colocar los huecos para pasar la cuerda. Los puedes hacer fácilmente con un palito de madera o pajita.

Procura que no estén demasiado cerca de los bordes ya que de lo contrario puedes romper tu pieza al manipularla. Ah, no te olvides de pulir los bordes con una lija suave.

Asegura cada unión con doble nudo. Incluso puedes poner una gotita de cola blanca sobre ellos y no se abrirán. Al secarse no se notará. Y a pintar!

Puedes combinar diseños de líneas y puntos con copos de nieve y algunas letras.

Y ya tienes el DIY preparado para adornar tu navidad con estilo. ¡HO-HO-HO!


También quedarian genial como adornos del árbol de navidad, ¿no te parece?
¿Qué otras cosas se te ocurren a ti para hacer con este material?

Tres DIYs sacados de tu cocina.

Si, si, como lo estás leyendo. Se pueden hacer DIYs molones con cosas que ya tienes por casa, concretamente durmiendo el sueño de los justos (y olvidados) en los cajones de tu cocina.

¿No te lo crees? Sigue leyendo y te cuento como.

1. De tabla de cortar a espejo para colgar.

Esta manualidad se suele hacer con cinturones pero en mi caso he reciclado el asa de un bolso roto para hacer las veces de colgador.

El espejo me costó solamente tres euros y es de los que vienen con marco de plástico (que retiré). La tabla de cortar es de bambú y la elegí por el patrón a rayas que tiene.

Tú puedes escoger cualquier otro material que te guste o reciclar otro elemento que tengas en casa (por ejemplo: la bandeja de una quesera, una rodaja de tronco, un salvamanteles, etc…).


2. De pajitas a esculturas geométricas decorativas.

Con ocho trozos largos, cuatro pequeños formando un cuadrado y un poco de cinta adhesiva te montas la forma de la foto.

Pero no te limites, aquí las posibilidades son infinitas.

Luego lo rocías con el spray que más te guste y listo para decorar cualquier rincón.

Un plus: Se pueden colgar fácilmente ya que no pesan nada.

3. De brochetas y palillos a erizos de tres metales.

Siempre me llamaron la atención las esculturas metálicas de Curtis Jere, esos erizos atómicos midcentury que veía sobre las mesas de las revistas de decoración. Mientras suspiro y ahorro para permitirme un original me conformo con estas recreaciones en varios tamaños.

Se necesitan: Bolas de corcho blanco y muchos, pero muchos palitos para clavar.

¡Cuidado! Las pinturas en spray pueden estropear el corcho, debes pulverizar a una distancia prudencial, sin insistir, o utilizar arcilla de secado al aire para hacer los centros de tus estilosos erizos.

Han quedado tan bonitos que cada vez que me descuido Mr. Eclectic coloca el erizo cobre en su escritorio. ;P


¿Qué te parecen los diys? Si te animas a realizar alguno me encantaría que compartieras el resultado con el blog.


 

¿No te gusta tu jarrón? No lo tires. ¡Transfórmalo!

Todos tenemos alguna pieza que nunca nos gustó o que con los cambio decorativos en casa dejó de encajar y acabó olvidada en el fondo de un armario. Aunque Marie Kondo te diga que te deshagas de todo lo que no te sirve, ¿seguro que no podemos darle una segunda vida?

Tuve este conjuntito de jarrón y vaciabolsillos esperando su oportunidad unos diez años, ‘reaparecieron’ en la limpieza de primavera, justo cuando buscaba cositas que complementaran con la nueva imagen de mi salón y se me encendió la bombilla, ¡por fin!

Dejando aparte su belleza (que para mí es ninguna), los colores no encajaban en mi nueva decoración. Sin embargo la forma si me atraía y eso los salvó.

Armada de pintura en spray y acrílica, tintes varios, cinta de carrocero, un lápiz con gomita, etc, etc…  tras varias pruebas que quedaron fatal….
¡Este fue el resultado! Tenía claro que los colores debían ser verdes, amarillos o azules y busqué inspiración en la cerámica tradicional sevillana que usa la misma gama y pincelada ancha (más asequible para mis escasas habilidades). Podéis ver ejemplos AQUÍ y en mi INSTAGRAM.


¿Las reconoces? ¿Qué te parece el nuevo aire de este par?

DIY: Lámpara y cubre ventilador de papel. Origami muy sencillo.

El calorcito ha venido a celebrar los 25 años de la inauguración de la Expo´92 de Sevilla, y claro, el ventilador de techo ha acaparado toda mi atención. Todos los inviernos le desmonto las aspas y aparece un horroroso monstruo colgante en medio de mi dormitorio. Antes de que esa visión nos provoque pesadillas a todos, ¿qué tal si le hacemos un económico tuneo?

Solo necesitas varias láminas del papel que más te guste y un ratito frente a una buena mesa para plegarlas (y si dispones de una perforadora, ¡genial! Si no con una aguja cualquiera y un trozo de hilo es suficiente). ¿Todo listo? Manos a la obra.

Yo usé cuatro formatos de tamaño aprox. A2 de papel para acuarela que al ser grueso resulta muy resistente.
Inconveniente: Es más difícil de plegar.
Consejo: Usa un papel que tenga algo de cuerpo, cualquiera que al doblarlo por la mitad se mantenga de pie sin desmoronarse.

El método es muy sencillo y sin necesidad de tomar medidas o usar plantillas.

  1. Dobla tu lámina por la mitad.
  2. Vuelve a plegar esas mitades sobre sí mismas.
  3. Y una vez más (cuantos más dobleces más estrechos serán los rombos de tu lámpara y viceversa). Si todo está bien todos tus pliegues serán del mismo ancho.
  4. Ahora hacemos lo mismo en la otra dirección.
  5. Para el plegado diagonal tenemos que localizar los puntos donde las líneas anteriores se encuentran y unirlas tal como se ve en el dibujo.
  6. Repetimos en la otra dirección y ¡ya lo tenemos!

Procedemos a realizar el plegado final. Esta fase es la más complicada, fíjate muy bien en todas estas fotos.

Para ayudar a mantener todas tus láminas unidas haz perforaciones o pasa una aguja con hilo tal como se ve en la imagen superior.
El resultado final debe ser parecido a este.

Y aqui tenemos a mi monstruito bien oculto. ¡Aleluya!


Si quieres rombos más alargados, las dobleces horizontales (las verdes) deben llevarse hacia el extremo del papel. El resto del proceso sigue igual.

vía


Ya que estamos metidos en faena vamos a hacer una pantalla de origami para una lámpara pequeña.

¿Recuerdas cómo hacer un cuadrado con un folio? Exacto, lo doblabas 45º.

Pues ese es todo el secreto de este tipo de plegado, solo debes tener cuidado de que tus dobleces vayan formando cuadrados como en la imagen (yo me equivoqué y tuve que rectificar después). El resto de pasos son iguales que en el ejemplo anterior.

Este modelo no necesita más trabajo. Simplemente haces un canuto y unes los extremos con pegamento. Más sencillo imposible y para colmo, queda precioso.

Así he conseguido reutilizar la base de esa lamparita que tenía rota y arrinconada.

(No me convencía del todo el resultado final y le añadí una base redonda de madera. Ahora sí, ¡perfecto!)

¡Listo! En una tarde dos lámparas nuevas por menos de 10 euros.
Y tú, ¿te animas con  este sencillo DIY?

DIY. Crea tus propios cojines con estampado tropical.

Es primavera y (al fin) está llegando el buen tiempo. Flores y plantas brotan por doquier y nos hacen soñar con esos, aun tan lejanos, días de playa, sol, bikini y palmeritas…. Ains, ¿a quién no le apetece un poco de aire tropical sin moverse del sofá?

Pues… ¡MANOS A LA OBRA!

Necesitaremos:

  • Dos piezas de tela por cada cojín. Tamaño, forma y material de tu elección. Como van a ser decoración veraniega os recomiendo una tela “fresquita”, algodón, hilo o fibras naturales como el bambú.

En mi caso he reutilizado una funda que hice para una silla de despacho que ha pasado a mejor vida. Me encanta porque tiene un estampado muy sutil que le da una textura idónea.

Yo hice el dibujo a mano pero puedes encontrar cantidad de hojas en internet y usar la que más te guste como plantilla.

Recuerda dejar un espacio todo alrededor del ancho de dos o tres dedos para coser luego tu cojín.

Coloca un cartón bajo la tela para preservar tu superficie de trabajo, dependiendo del grosor puede traspasar.

Usa el pincel fino para aplicar el color a los bordes de tu plantilla o para los detalles finos, como las puntas de las hojas y los tallos, y el más grueso para rellenar rápidamente todo tu dibujo.

No te preocupes si se seca el borde y luego haces el relleno, el resultado final queda completamente homogéneo. El secado es rápido y la pintura muy cubriente, a mí me bastó con una sola pasada. También puedes esperar a que seque la primera mano y hacer detalles con otro color, no se mezclaran. Y lo puedes lavar en lavadora que ni despinta ni decolora (¡Hice la prueba!)

Como todos los Chalk Paint, es pintura al agua sin olor, así que no necesitarás disolventes para dejar listos tus pinceles.

¡LISTO!

Ya solo te falta coser los bordes y rellenar. ¿No me dirás que no ha sido fácil?

Y el resultado no puede ser más veraniego… ¡Hasta mi gatita pelirroja Auri se apunta a la fiesta tropical!