Room tour: Mi dormitorio.

¡Hola de nuevo!

Cuando os enseñe la LÁMPARA DE MACRAMÉ la semana pasada me di cuenta de que faltaba un room tour en condiciones de mi dormitorio y ¡aquí está!

En la pared del cabecero han encontrado su sitio algunos de los DIYs que he ido enseñando en el blog. El ESPEJO con una TABLA de COCINA , el COLGADOR con IMANES de una de mis fotos de viaje y una decoración con rodajitas de madera de diferentes tamaños.

Al cabecero le cambio el look a menudo cubriéndolo con mantas o plaids diferentes. Es una forma sencilla de tenerlo siempre al día.

Cerca de la ventana tengo colocado mi pequeño vergel. Yo estoy encantada y parece que mis amigas verdes también (y de paso disimulan un poco el canalón del aire acondicionado).

Con los restos de trapillo cubrí el tirador de la mesilla tal como ves.

En la otra esquina del ventanal es donde tengo mi pequeño ESTUDIO.

Y a continuación, a los pies de la cama, es donde tenemos la CÓMODA con el panel de TV DIY.


Como ves, muchas manualidades y mezcla de estilos, como buena eclecticmaníaca.

Nos vemos la semana próxima con inspiraciones para el recibidor, ya que lo estoy reformando. ¡Pasad una feliz semana!


 

DIY: Lámpara boho de macramé y cubre-ventilador.

¡Hola de nuevo! ¡Feliz día de Andalucía! No quería dejar pasar el mes sin publicar, así que aprovecho el día de fiesta y lluvia para enseñaros uno de mis últimos diy.

Repito temática (puedes ver mi anterior propuesta AQUÍ) y es que cubrir el espantoso ventilador durante el invierno se ha convertido en una de mis obsesiones. Este año mi dormitorio ha tomado cierto cariz boho y una lámpara de macramé era el complemento que faltaba.

Parte de mi pierna y escalera os saludan desde el espejo!

Materiales:
-Dos bobinas de trapillo de diferentes colores.
-Dos aros de madera de 30 cms. de diámetro.
-Dos bridas de plástico.

Uso las dos bridas bien apretaditas para sostener mi lámpara de trapillo a la estructura superior del ventilador, una unida a la otra para conseguir el diámetro adecuado. Cuando deba desmontarla para colocar las aspas solo debo cortar esta brida. Igualmente cuando quiera volver a colocarla el año próximo solo debo sustituirlas por unas nuevas y apretar.

Mi ventilador tiene unos 50 cms de descuelgue, he usado tiras de dos metros de trapillo anudadas a la brida como en las imágenes inferiores. Tantas como fueron necesarias para conseguir el efecto cubriente, unas 24 en mi caso.

Coloco el primer aro de madera a la altura deseada y simplemente lo rodeo con cada tira de trapillo. Al aro anudo el segundo color de trapillo y trenzo una red con nudos planos sencillos. ¿Que qué es eso? Mira la siguiente imagen.Es la trama más sencilla que se puede encontrar, con tiempo y paciencia se puede complicar y embellecer todo lo que quieras. Te dejo un álbum de inspiración en Pinterest con muchos ejemplos (Pincha AQUÍ y mira cuantas maravillas.)

Las tiras grises que dejé colgando tras el anudado vuelven a rodear el segundo aro. En esta sección, como es donde está la bombilla, en vez de cubrir toda la superficie con la red, dividí las tiras en tres grupos y los anudé por separado. Se crean unos triángulos invertidos y zonas menos tupidas. Y ya está nuestra lámpara, un nudo final con todas las tiras y listo para usar.

Así es como queda integrado en el dormitorio.


¿Qué te parece la idea?

Me he dado cuenta de que nunca os enseñé la habitación al completo ¿Te gustaría ver mejor todos los detallitos?


 

Cómo actualizar un dormitorio infantil. Sin obras y low cost.

¿Qué tal han ido esas fiestas, eclecticmaníacos? Espero que estupendas.

En mi caso empecé el año nuevo con el eclecticpisín convertido en el taller especial de los Reyes Magos.

Mi sobrina cumple años por Navidad. ¡Ha crecido tan deprisa que esta vez soplamos 7 velitas! Es una niña coqueta y aplicada, así que sus majestades pensaron que era hora de que tuviera su propio escritorio para los deberes y que además sirviera como tocador de princesa.

Los ayudantes trabajaron con nocturnidad y alevosía, de ahí la calidad de las fotos. Trataré de traer mejores imágenes un poco más adelante.

El ANTES.

Lo primero fue retirar muebles y juguetes y descargar las estanterías. Se añadieron láminas y marcos con guirnaldas de pompones adecuados a la escala y con un toque divertido.

Ya conoceréis ambas piezas porque fueron parte de mi decoración de navidad. (Las podéis ver AQUÍ)

¿Recordáis el COLGADOR GEOMÉTRICO? Un poquito de lija fina y la palabra XMAS desapareció para convertirlo en propiedad exclusiva de JULIA.

A los ayudantes y papás les pareció que era mejor que el escritorio pudiera cambiar y crecer con ella para que fuera un regalo que pudiera usar mucho tiempo. Así que optamos por una rejilla metálica con ganchos en forma de S que pintamos en dorado con spray y así puede ir colocando cositas a su antojo.

Esta pieza costo solo 10 euros y la encontré en una tienda especializada en productos para comercios, siguiendo un consejo de MILOWCOSTBLOG.
El flexo LED rosa es de Ikea. La cesta colgada al fondo está pintada en rosa y blanco con Chalk Paint color Hortensia y Sal de Ibiza de La Pajarita. Igual que los lapiceros  que son botes de cacao reutilizados y personalizados.

 

Lo creáis o no, los tableros usados para la mesa eran las puertas de ese armario, q a su vez fue en su origen una estantería.

Los pequeños taladros de los tiradores se rellenaron con cera para madera color Haya.

Los tablones entre ambos se pintaron en los mismos tonos que los complementos. Y se añadieron unas patas de horquilla blancas a 12 euros cada una. Todo de Leroy Merlin.

 

El espejo infantil con casitas es el modelo Scandi y tiene espacio para poner maquillaje o complementos. Estaba de liquidación en Leroy Merlin.

La silla no es la definitiva… pero de eso se encargaba otro departamento del taller de los Reyes Magos.

El DESPUÉS.


Y este es el resultado final de todo el conjunto, ¿os gusta cómo ha quedado?


 

DIY: Antes y después de un panel de TV.

La decisión de colocar un panel tras la televisión del dormitorio fue casi automática. La antena y el propio cable de la tele quedaban vistos y ya sabéis que vivo en lucha constante contra esta lacra de mi hogar. Además, ese inmenso rectángulo negro encuentra un fondo en el que integrarse (y de paso dejaba de ver una gran parte del gotelé que me tortura). Todo eran ventajas.

Elegí un tablero de aglomerado que tenía el ancho exacto de mi cómoda y casualmente al colocarlo quedaba a la misma altura que la puerta, ¡y sin cortar! Sólo tuve que hacerle un recorte en la zona del soporte de la tv a la pared con una caladora y panel preparado para la acción. Luego lo empapelé con ese bonito diseño de círculos.

La pega: a mis gatos también les encantó y mi pequeña Auri decidió que era un lugar ideal para afilarse las uñas. Esperando que acabara de crecer (y destrozar) decidimos tapar la mayor parte del desastre como veis en la primera foto.

Por desgracia, Auri (en este POST tenéis una foto de la rubita) se perdió este verano y a mí me rompía el corazón ver todas sus marquitas. Como tengo otro par de mininos, uno recién adoptado, joven y travieso (si te interesa, suelo comentar sus aventuras en INSTAGRAM),  está vez me decidí a renovar usando pintura.

Retirar el papel estropeado fue increíblemente sencillo. Una esponja húmeda empapándolo bien todo y se despegó casi entero. Los trocitos rebeldes recibieron más agua y salieron con la ayuda de una espátula. Solo tuve que dejar secar bien y empezar a pintar con una manita de imprimación previa.

Me fascina el patrón de este papel de Ferm Living. El original es azul oscuro, pero a mí me encajan mejor los grises en este trabajo y así lo recreé.

Probé varias técnicas para dibujar las líneas doradas. El mejor resultado lo conseguí con unos simples rotuladores dorados y desempolvando la escuadra y el cartabón de la carrera. Esta parte es un poco laboriosa pero nada complicada.

Ya solo quedaba lo más divertido, decorar la cómoda para que dejara de ser dormitorio felino.

La clave aquí fue continuar el patrón geométrico pero introduciendo diversidad, color y volumen en varias capas que se superponen. El espejo aporta profundidad (aunque no estoy segura de si el feng shui aprobaría su ubicación).

Me encanta que mi decoración tenga historias que contar, mucho más en espacios tan íntimos y personales como los dormitorios.

Nuria -me dirás- ¿qué secretos hay escondidos en esas piezas? Ahora mismito te lo cuento.

La foto es de la primera vez que estuvimos Mr. Eclectic y yo en la ciudad que ahora vivimos (AQUÍ te cuento un poco más). Las piedras negras del pequeño terrario son de un maravilloso viaje de aniversario a la tierra de volcanes de Lanzarote. La caja hexagonal es la estrella del conjunto ya que fue el joyero de mi abuela. Está muy machacado, es grande y nunca me acabó de encajar, hasta que lo coloque abierto aquí. Una de mis piezas errantes que encontró “su sitio”.


P.D: Disculpad la calidad de algunas imágenes, son montajes de varias fotos para captar todo el conjunto con mayor detalle pero claramente no todas estaban igualitariamente enfocadas. Prometo mejorar mi técnica.


Y tú, ¿eliges también piezas con historia en tu deco?
¿Usarías un panel como este detrás de la tv?

DIY: Decora tu despacho casero con corcho.

Mi rinconcito de trabajo se ha movido por todo el piso y finalmente ha quedado ubicado en el dormitorio, estratégicamente situado cerca de la ventana y del aire acondicionado (indispensable en la vida sevillana).

Al formar parte del dormitorio la decoración de este espacio debía ser funcional y practica pero manteniendo un espíritu dual que le permitiera integrarse cuando el espacio es usado para el descanso.

La solución ha sido colocar dos cuadros barra moodboards. Con dos marcos de Ikea pintados con spray, retirando el cristal y pegando unos cuadrados de corcho decorados a su vez con líneas en varias direcciones.

Así funcionan bien si no tienen nada pinchado, como cuadros normales, y son útiles cuando necesito un poco de inspiración visual.

Debo reconocer que mi rinconcito de trabajo es un caso de aprovechamiento. En principio era una mesa de centro para el salón con una bandeja para colocar revistas. Pronto descubrimos el error que supuso su compra porque impedía el paso libre por mi estrechísimo salón.

Añadiendo altura con unas patas adecuadas y subiendo la bandeja de la revistas se convirtió en mi despachito casero.

El tema de los cables vistos me trae de cabeza y por el bien de mi paz mental trato de mantenerlos siempre ocultos. Como el escritorio cambia de sitio a menudo no merecía la pena meterme a hacer obras para mover o multiplicar enchufes. De nuevo el corcho ha sido mi salvación.

Ocultarlos dentro de una caja de cartón o plástico cualquiera no me parecía seguro, pero este material es prácticamente ignifugo y además es muy fácil de trabajar y cortar. Después de varias pruebas con adhesivos recomiendo usar una pistola de cola caliente para las uniones, es rápido y queda muy bien fijado.


Y así queda el conjunto, ¿qué te ha parecido la solución?