House tour: Acogedora modernidad en San Francisco.

¡Buenas, buenas! ¿Cómo va esa vuelta al cole? Yo entusiasmada, estrenando Septiembre con un descubrimiento fantástico. Y es que la vivienda que te traigo hoy es moderna, acogedora y cien por cien disfrutable, justo lo que la interiorista REGAN BAKER persigue en todos sus proyectos.

 

Nos vamos a California para situarnos en el empinado barrio de Dolores Heights. Una multitud de escaleras dan entrada a casitas victorianas y unifamiliares de lo más variopintas que dominan una inigualable vista sobre San Francisco. Hasta tiene vecinos tan famosos como Mark Zuckerberg, el creador de Facebook. ¿Idílico, verdad? (Siempre y cuando no miremos los precios. 😉 )

La delgada línea negra de la perfilería de la escalera marca el ascenso a la planta principal.

Las escaleras y los inmensos ventanales son los protagonistas en esta vivienda, se eligen piezas sencillas aunque con carácter que potencien esas características sin eclipsarlas.

El uso de la madera de roble y nogal o alfombras y textiles con presencia contribuyen a dar calidez a un ambiente depurado. Ocasionales aunque rotundas notas de color rompen para siempre con la idea de que lo moderno es necesariamente frío.

Midcentury cargado de estilo con el famoso Eames Lounge Chair y Ottoman y las luminarias Mouille.

Muebles y luminarias de inspiración mid century  junto con fotografías y objetos personales son los encargados de transmitir carácter y personalidad.

Este empapelado me tiene enamorada y no es para menos, está pintado a mano e imita la técnica japonesa de reparar resaltando la unión como forma de honrar la belleza de la restauración e historia del objeto. Es el modelo Kintsugi que podéis encontrar AQUÍ. (Carne de DIY)

En el comedor el mobiliario en tonos claros resalta contra la pared de acento verde oscura. Crea un interesante dialogo con el gran ventanal del salón, al que está enfrentado. En cierto modo la naturaleza penetra en la casa por partida doble.

La alfombra gris de motivos étnicos cobra protagonismo al verse desde la escalera, otorgando un punto de actualidad, contraste y profundidad.

Las piezas justas, distribuidas sin entorpecer la entrada de luz ni el paso, e introduciendo el color necesario (como en el orejero anaranjado), consiguen que el conjunto resulte interesante, limpio y muy funcional.

El dormitorio bebe del mismo concepto que la zona pública. Dan ganas de acurrucarse mientras la famosa niebla de San Francisco va anunciando el otoño, ¿verdad?

De la cocina hay poca información, pero ¡como es la que sí hay! Isla para desayunar con vistas a un patio que no desmerece ni con lluvia. ¡Qué gozada!


Espacio creado por Regan Baker vía Houzz

Home Tour: Paraíso de “Il dolce far niente”.

¿Eres de l@s que al mirar un espacio no puedes evitar imaginar quien vivirá ahí? A mí me ha pasado con esta vivienda abierta al mar Mediterráneo.

Relax, sencillez, funcionalidad saltan a la vista. Pero ojo, bajo ese aspecto despreocupado se nota la mano de un espíritu atento a cada detalle, seguro de lo que necesita para hacer de esta la casa de sus sueños.

Las estancias fluyen de una a otra dejando que la luz y las vistas sean un elemento más del interiorismo. Apenas algunos elementos, la chimenea de doble cara o la isla de la cocina, sirven de referencia para definir claramente los espacios sin separarlos. Es el lujo discreto del espacio y el buen diseño .

¿Dónde estará?  El estilo es tan ecléctico que es difícil adivinar. Los colores suaves (tierras, verdes, azules, grises) remiten al entorno circundante y a la decoración mediterránea pero diluidos de tal forma que resultan universales. El uso intensivo de la madera, las superficies de hormigón pulido (baños, cocina y suelos), los textiles en lino, algodón y lana corresponden a un estilo natural pero dispuestos acorde con una vida contemporáneo. Apenas las paredes de piedra exteriores nos hablan del lugar pero los pequeños toques industriales (luminarias, mesa de comedor, pérgolas exteriores) y algunas piezas con aire bohemio acaban por despistarnos del todo.

A mí todo lo que veo me habla de un ciudadano del mundo con un buen gusto impecable. Y no andaba muy desencaminada porque esta casa en Porto Vecchio (Córcega) pertenece al fotógrafo de moda Jaques.

Durante sus viajes de trabajo tomó ideas de los espacios que le gustaban y compró artesanía desde Marrakech hasta Bali. Luego concentró todos sus gustos en un boceto para conseguir explicar su sueño al arquitecto Gilles’owi Terrazzoniemu.
Me parece que lo entendió a la perfección.

¿No os parece curioso que no haya más fotos en la casa de un fotógrafo? Será que prefiere disfrutar contemplando la vida desde esta piscina. Eso es lo que yo haría, sin duda.
Bueno, ¿qué?¿Cuándo nos mudamos? 😉


¿Quieres ver más? Tienes más fotos e info en: Weranda
Fot: Nicolas Matheus / Costa de Maison / East News

House Tour: De establo a loft industrial en París.

Parece increíble pero este maravilloso loft industrial fue construido en 1760 para alojar ¡caballos!

Situado en Villejuif, a escasos minutos del centro de París, nos aguardan estos 170 m2 divididos en dos plantas.

La planta principal es diáfana, con alturas de techo de 7 metros. La estructura, mezcla de pilares metálicos y vigas de madera, y la anchura y altura de los vanos de puertas y cristaleras son los vestigios más palpables de la historia de este espacio.

Suelo de la misma madera que la encimera en el que destaca un vidrio de seguridad que deja ver la bodega (esto es Francia, señoras y señores).

Taburetes y lámparas metálicos combinado con el metal negro de carpintería y estructura y muros de ladrillo blanqueado dan el toque industrial que este espacio pide a gritos.

¿Eres de cuadros maxi o de galería?

¿No te enamora esta cocina? A mi completamente. Sus baldosas hidráulicas, sus armarios a modo de archivadores, los tiradores de concha, el frente de acero inoxidable, la encimera de madera y sobre todo la luz de la que disfruta gracias al espacio a doble altura.

Una estantería de obra blanca sirve de fondo y enmarca el área de comedor.

El área de tv y sillones se sitúa al fondo del espacio de espaldas a la puerta y al comedor, proporcionándole cierta intimidad. Cuenta con su propia ventana.

La segunda planta cuenta con un distribuidor barra estancia. Magnifico sitio para acurrucarse con un buen libro, ¿verdad?

Diversos lucernarios completan la iluminación de dormitorios y baño.

Detalle de la bodega panelada en madera oscura. Cuenta con su propia zona de degustación.

¿Quién imaginaba que tras esta entrada con aires rústicos se encontraría tan maravilloso loft?

Más imágenes y posibilidad de compra 😉 en Espaces Atypiques.

Me voy de comunión.
Buen fin de semana!

 

House tour: Apartamento Nionohama, diseño para gatos y humanos.

Este apartamento parece pensado para mí y mis dos peluditas escaladoras… si no fuera porque está ¡en la otra punta del mundo!

El nacimiento de su primer hijo llevó a esta pareja japonesa a remodelar su vivienda pensando en sus nuevas necesidades y las de sus dos gatos.

Contaban con unas vistas impresionantes sobre el lago Biwa, en la prefectura de Shiga, al noreste de Kioto, dos enormes terrazas, 85 m2  y la necesidad de integrar muchas plantas y un cuidado mobiliario.

Sumiou Mizumoto y Yoshitaka Kuga de Alts Design Office diseñaron un sistema de estratos, otorgando el superior, difícilmente utilizable, a recorridos para mininos y el inferior al uso familiar, incluyendo espacios intermedios en los que la altura de la mirada sea la misma para todos, ayudando así a una mejor comunicación.

Para maximizar el espacio útil y la luz los espacios de almacenamiento y electrodomésticos se sitúan pegados a las paredes ayudando así a que los gatos puedan pasear entre y/o sobre ellos. Un sistema de tirantes metálicos suspendidos del techo acoge hasta cuatro niveles repartidos entre baldas de circulación, armarios de almacenaje y escondites pensados para las mascotas. Las plantas van encontrado su sitio, unas veces sobre las estanterías, otras colgadas y las de mayor porte en maceteros sobre el suelo.

La isla de la cocina ayuda a sectorizar el gran salón evitando que el espacio pierda fluidez y permitiendo que todos los espacios disfruten de luz natural y vistas sobre el lago.El diseño de la iluminación sigue los mismos parámetros, fundiéndose en el techo.

Un interior contemporáneo con  gran protagonismo de la madera en mobiliario y suelos y paredes blancas sin adornos crean un hogar confortable para la familia entera.

Los diseñadores creen en una nueva universalidad amable con las personas y el entorno y ciertos toques en los textiles étnicos, colgadores de macramé, detalles mid century en mobiliario e incluso la separación de la entrada mediante cuarterones de vidrio con perfiles metálicos negros lo delatan.

Detalle de la entrada con suelo diferenciado y almacenamiento a medida. En el hogar japonés los zapatos se dejan en este espacio y se sustituyen por zapatillas.

 

Pasillo distribuidor inundado de luz natural. Al fondo uno de los dormitorios.

La habitación de mayor tamaño es el estudio/taller de costura y la habitación del pequeño de la familia. Su situación enfrentada al salón permite la correcta ventilación cruzada, muy importante durante la época de lluvias con gran humedad ambiental. Como en el resto de la casa el control de la luz se realiza mediante venecianas.

El baño cuenta con dos espacios diferenciados. Uno es para el baño, fundamental en la cultura de Japón y que cuenta con iluminación natural. El espacio de lavabo queda al interior. Para resolver el paso de luz natural se emplea puerta de vidrio y tabiques acristalados en su zona superior. Las plantas y la madera colonizan también esta zona.

Detalle planta. En línea discontinua el recorrido aéreo para mascotas.

Fuente: Archello
Fot: Fuji-Shokai / Masahiko Nishida


Y vosotros, ¿habéis gatificado algún elemento de vuestro diseño?
Yo sí, ¿os apetece verlo?

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House tour: Villa Mandarina, esencia mediterránea.

 Ana Béjar descubre villas destrozadas, las compra y rehabilita hasta convertirlas en pequeños paraísos. Sus espacios beben de la tradición mediterránea con toques étnicos, doman la intensa luz malagueña y potencian las vistas al mar y el disfrute del exterior.

Villa Mandarina se sitúa en Casares Costa, entre Estepona y Sotogrande. La interiorista trata de respetar al máximo la construcción tradicional de las viviendas que transforma, en este caso una edificación cubica con tejados planos y pequeños huecos pero una privilegiada situación elevada sobre la costa.

La actuación mejoró la relación exterior-interior con la apertura de grandes ventanales, permitiendo el acceso a su propia terraza o patio a cada una de las habitaciones. Se resituó la cocina en un gran espacio de día a tres niveles ganando así un dormitorio de invitados.

Para que la luz inunde este espacio largo y un tanto estrecho se opta por el color blanco en paredes, mobiliario y carpintería, consiguiendo así diluir los límites. Los suelos de mármol en crudo también son claros pero sin brillo, imagino que tratando de huir de molestos deslumbramientos.

La nota de color queda a cargo de complementos, obras de arte y un exuberante exterior. Textiles de corte bohemio y reminiscencias árabes quedan a cargo de proporcionar la calidez necesaria al ambiente.

En un altillo abierto se sitúa una sala multiusos que funciona de pequeño estudio, sala de televisión o dormitorio adicional según necesidades. Las camas de día que la decoran adoptan varias posiciones para adaptarse a cada una de las situaciones.

Los dormitorios siguen las mismas pautas que la zona de día incluyendo cada uno un elemento diferenciador que les confiere un carácter único. Un espectacular cabecero de bambú pintado en blanco atrapa todas las miradas en este dormitorio.

En el dormitorio de invitados el acento corre a cargo de la decoración de ventana procedente de la India.

El principal se concibe en suite con vestidor y baño. Destaca el armario procedente de Bali, las mesillas a medida con las luminarias suspendidas del techo.

La entrada es un espacio ecléctico, la puerta principal recrea los vanos en arcos típicos de la arquitectura árabe y que se replican por toda la vivienda. Una minimalista repisa de madera blanqueada acoge algunas piezas de arte de diversas procedencias.

En los baños se utilizan suelos de cantos rodados y grifería que recuerda a los caños de los patios tradicionales.

El blanco impoluto, la perfilería reducida a la mínima expresión y las encimeras voladas consiguen maximizar la luz y el espacio disponible.

 

 

La estrella de esta villa es su espacio exterior, suelos en cemento blanco, una pequeña piscina en esquina que rememora una alberca, palmeritas y un frutal (¿será un mandarino?) cercado con muros blancos configuran un patio concebido para el disfrute.

En la parte opuesta de la vivienda los muros se recortan permitiendo el disfrute de las vistas con mobiliario en madera y forja y maceteros de terracota.

Aunque el resultado sufre de falta de color y vegetación para mi gusto (por la zona en la que se encuentra quizás sea una vivienda de veraneo con necesidades de bajo mantenimiento), me encanta el efecto atemporal y los detalles étnicos y tradicionales.

Pese a que el clima es muy benigno me sorprende la falta de climatización y/o elementos de protección de los grandes huecos como cortinas, persianas, porches, voladizos o vegetación que ayuden a controlar el soleamiento y proporcionen la necesaria sombra.


¿Quieres ver más? Todas las imágenes del proyecto en Houzz

Fotografía: Masfotogénica Fotografía

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